Esto es algo que me animo a contar con La esperanza de que sea transformado en una película.
Claro esperando que mi mala suerte cambie, ya que siempre he tenido muy mala suerte en lo general, salvo algunas ocasiones en dónde mis amistades me han dicho lo contrario.
A veces he llegado a pensar seriamente las veces en que he deseado triunfar y siempre fallo.
Tanto como todas las veces que he pensando en morir, debido a mi complejo de inferioridad, emociones negativas y sentimientos depresivos.
Me he salvado muchas veces de fallecer.
Bien creo debo comenzar por el principio.
Mi infancia fue feliz relativamente. Mi madre, mi padre, mis tíos y tías me dieron todo lo que necesitaba y quería.
Pero también me educaron dentro de una familia muy religiosa, ultra conservadora, llena de miedos y demasiado estricta.
Al punto de que arruinaron mi vida. Con tal de guardar las apariencias, así cómo aparentar lo que no soy.
Durante mi niñez me decían que debería de vestir con ropa muy elegante, mirar a todos por encima del hombro, hablar con propiedad, aprender palabras complicadas, demasiado elevadas para mi edad, caminar con la cabeza bien en alto y la espalda erguida.

En la escuela de preescolar en a la que fui, a pesar de ser privada mis compañeritas y compañeros se referían a mi cómo algo raro, me consideraban como un adulto en chiquito.
Debido a mi comportamiento no era muy sociable, ni pude hacer amistades, la mayoría de los estudiantes me ignoraban y rechazaban.
Ni hablar de la forma en que me inculcaron la religion.
Fue exagerada, mi abuelo y mi abuela 👵 me enseñaron a rezar oraciones, todas las noches antes de dormir, nos obligaban a todos los infantes de la casa a rezar, antes de presenciar como todos los integrantes adultos de la familia rezaban el rosario en su versión completa.

Mis primos, primas, hermanos, hermanas pequeñas, mayores y yo, ya queríamos dormirnos, sin embargo debíamos mantenernos despiertos una hora más, mientras nuestros abuelos, abuelas, madres, padres, tíos, tías, primos, primas más grandes acababan de rezar el susodicho rosario, completo con unas cosas que ellos le decían: 20 décadas, todos los misterios gozosos, luminosos, dolorosos, gloriosos. Hacer su meditación, reflexionar sobre cada misterio y las mendigas letanías.
Ahora las únicas letanías que disfruto son las satánicas.
Disculpen si los incomodo con mi manera de expresarme acerca de éste tema pero lo detesto, es lo que siento contra las enseñanzas de mi familia, mientras nadie me mencione dicho tema no me enoja, tengo muy buenos amigos, amigas y amigues que profesan religiones como: el judaismo, catolicismo, presbiterianismo, protestantes, testigos y muchas otras más.
Son mis amistades precisamente porque no me está atosigando con sus ondas religiosas, ni me están tratanto de convertir a sus religiones, ni mucho menos me han hablado sobre sus creencias religiosas.
Yo también hablé con ellos desdé un principio para aclarar que no me agrada platicar de religiosidades con nadie. Simplemente no me interesa pertenecer a ninguna religión, en lo absoluto.
Con estas amistades, salimos a divertirnos juntos, hemos ido a ferias locales, parques de diversiones, restaurantes, discotecas, carreras de autos, playas, centros vacacionales, etcétera.
Incluso hemos hecho una convivencia en navidad y año nuevo; tomando vino y disfrutando de guisos típicos de la temporada.
Nos divertimos sin entrar en la controversia de cual es la mejor religión del mundo, ya que hay aproximadamente 3700 religiones, quizas más o menos, no lo sé con precisión.
Retomando el tema de éste capítulo mi madre y mi padre me obligaron a ir a misa cada domingo desdé que tenía 5 años de edad. Lo que más odio ahora.
Imaginen la siguiente escena, no como adultos, ni jóvenes, imaginenla como niños, recuerden sus emociones, sus miedos, sus angustias, sus diversiones, su entretenimiento.
Bien mi única diversión el domingo era ver las caricaturas, los animes, las películas animadas, programas especiales y trilogías de películas que transmitían por canales de televisión o cable.
Mientras comía pochoclos, dulces, sodas, sin apartarme del tv. Igual que todos mis conocidos y amistades de la epoca.
Porque lo unico que hacíamos era hablar acerca de las caricaturas que habíamos visto, las que íbamos a ver por la tarde, las que iban a pasar el fin de semana, si habría algún especial, en qué canales se iban a transmitir, a que horas.
Y llegado el fin de semana era ver televisión todo el día sin parar.





Mi mayor coraje era cuando yo ya había planeado mi programación del fin de semana y me dicían hay que ir a la fiesta de cumpleaños de x persona, nos invitaron al bautizo de fulanito, tenemos que ir a la primera comunión de la hija de z amistad, me invitaron a la boda de una compañera del trabajo, uno de mis amigos va a celebrar la confirmación de su hijo, mi jefe me invito a un evento, es el cumpleaños de tu madrina, hoy es el santo de tu tío, mañana hay fiesta en la capilla o la iglesia tal, pero lo qué más me hacá enfadar era cuándo el domingo me decían vamonos a misa exactamente en lo más interesante del programa que estaba mirando.
Me decían pretextos con tal de obligarme a ir a misa a rezar en la iglesia. Como: después lo ves, otro día lo pasan de nuevo, ya lo repetiran en la semana, lo transmitiran en otra ocasión.
Sin saber que eran programas especiales que en ocasiones únicamente pasaban el fin de semana y nunca más los volvían a repetir. Así es como ví un programa de magia en Dysneworld y jamas lo he vuelto a ver en la vida, sigo deseando volver a verlo, pero no sé ni el nombre. Todo por ir a la misa con mi abuela.
No obastante había ocasiones en las que debía acudir a 6 misas durante el fin de semana, ya que acorde con los eventos sociales de la familia era ir el viernes por la tarde a una misa-fiesta de quince años, el sabado por la maña a la confirmación de algún familiar, por la tarde a una primera comunión, por la noche a una boda, el domingo temprano me obligaban a ir al bautizo de alguien, con madre y padre a la misa de 2 PM. Para colmo mi abuela le gusaba ir a la misa de las 9 PM. porque le gustaba como oficiaba la misa, el sermon, la reflexion sobre las parábolas y eucaristia. El sacerdote que estaba en esa hora. De verdad me daban ganas de matar a ese sacerdote lo odio hasta la fecha le deseo la muerte por su culpa no podia dormir, yo ya estaba durmiendo a esa hora usualmente.
Suena feo decirlo pero cuando murio mi abuela al fin pude descanzar a mis horas los domingos por la noches.
Éste tipo de martirio religioso me causaba dificultades con mi círculo 😶 social, puesto que en el transcurso de la semana no tenía tema de conversación, no podía opinar acerca de las caricaturas del sábado ni dar mi punto de vista sobre los especiales del domingo, ni discutir acerca de las películas o series transmitidas durante el fin de semana.
Ya se imaginan, en una lluvia de ideas con mis amistades para planear como quedarme en la casa a disfrutar de un tranquilo fin de semana, durmiendo hasta tarde y viendo televisión 📺; se nos ocurrió la fantástica idea de fingir una enfermedad, desde la clásica de poner el termómetro bajo la lámpara para elevar la temperatura 🌡 que hacía me dejaran descanzar todo el fin de semana en casa, comer mucho al punto de vomitar enfrente de padre y madre para que vieran qué no podía salir de casa, dormir sin ropa sin taparme y junto a la ventana abierta para enfermar de gripa, rascarme el interior de la nariz hasta sangrar, realmente prefería tomar medicinas, pastillas, antibíoticos, antivirales, antigripales, járabes para la tos, cápsulas y tabletas.
Sin ninguna enfermedad real a ir a todas las misas y fiestas del fin de semana. Sólo pedia me trajeran una rebanada de pastel muy grande para cenar o desayunar.
Lamentablemente obtuve un daño permanente en la audición y los riñones por tomar tantos medicamentos sin enfermedades reales, pero prefería eso a hechar a perder mi fin de semana en fiestesitas y misas.
A ese grado llega mi odio a la religión.
Y hasta la fecha sigo disfrutando de la experiencia de ver la televisión comiendo rosetas de maíz y tomando una Coca-Cola bien fría. Cada fin de semana, sin interrupciones.

Ahora procedamos con lo respecto a mi educación.
En fin asistí unos semestres en esecuela privada y otros en escuela pública.
Mis dos preescolares privados.


Mi escuela pública con el uinforme que más odié en la vida.

Esto se debío principalmente al trabajo de mi padre y madre.
Puesto que mi padre fue doctor 😷 y mi madre maestra, no la mejor opción ni la mejor convinación, bueno al menos yo creo por lo que viví, pero odio a todos los doctores y maestras o profesores por igual.
O sea mucho, demasiado, evito acudir con cualquier tipo de doctor en mi vida, antes del Internet prefería aguantarme los dolores.
Mi padre y madre en la foto donde se ven menos enojados y amargados con un esbozo de sonrisa. “Re bien agradables los dos”.
También no decir me duele esto o aquello o simplemente tomar los medicamentos más comunes y de venta sin receta médica.
Para malestares mayores me aguantaba los dolores, desde mi infancía padecía de migraña, conforme fue creciendo mi odio hacia mi padre y todo lo que el representaba, deje de tomar las medicinas qué me recetaba.
Al punto de que actualmente casí no me enfermo ni tengo dolores, hay quienes dicen que me he hecho resistente al dolor y mi tolerancia al dolor es muy alta.
Lo único positivo de tener un padre doctor es el acceso a ciertos conocimientos médicos, libros sobre anatomía humana, libros que hablan sobre fármacos y sus efectos.
En mi adolescencia temprana cuándo entre en una etapa de experimentar cambios físicos y mentales.
Hasta cierto punto por la curiosidad, las malas amistades y determinado tipo de programas vistos en tv.
Resultó ser muy útil el saber exactamente dónde guardaba las recetas para medicamentos mucho más fuertes de los normales y las llaves para abrir el gabinete en el que ponía las muestras gratis de Sandoz, a quiénes tengan un conocimiento acerca de ciertos farmacos comercializados por éste laboratorio suizo.
Así como de un tal Albert Hofmann, químico suizo, que trabajó como químico en los laboratorios Sandoz, quíen se especializó en el estudio de alcaloides, cuyos experimentos lo llevaron a descubrir los efectos psicotrópicos del LSD con propósitos medicinales, honorado por muchos, detestado por otros.

Es mi ídolo.
Bien púes resulta que se me ocurrió la gran idea de comenzar a robar muestras gratis de tabletas y gotas de dietilamida de ácido lisérgico.
Para consumir en varias fiestas y ocasiones con mis conocidos. Hasta que mi padre lo descubrió, me regaño, me gopeara, me castigara.
Y deje de tener acceso a esos farmacos tan deliciosos, que fueron mi escape a la triste y amarga realidad en que vivía todos los días.
Cómo lo extraño estaba muy bien, recuerdo las sesiones inolvidables de escuchar música, mirar animaciones, películas, ir a fiestas con música electrónica junto con amigas y amigos bien puestos, ah y ver Mtv.
Algunas representaciones de mis experiencias.





Odio a mi padre por ser tan estricto conmigo, por no dejarme salir a jugar por miedo a que me contagiara de alguna enfermedad mortal o virus o bacteria que me mataran.
Lo odio por nunca estar para mi, por no abrazarme, por no decirme te quiero, por decirme durante toda mi niñez estoy bien ocupado, ahorita no tengo tiempo, me voy a un congreso tengo que trabajar, tengo que ir a consultar gente, jamás me enseño a manejar bicicleta, ni nada, siempre frío con su bata blanca y estetoscopio al cueyo detesto esa imagen.
Yo deseaba jugar con él a cualquier cosa y el nunca estaba dispuesto, yo quería que me llevara al cine y nunca podía.
Huy mi madre, esa suso dicha quíen en una ocasión me dijo cuando estaba muy enojada “yo nada más te tuve por qué no quería tener un tumor”, no púes imaginense que madre tan agradable me tocó.
Como maestra, es extraordinaria, sobresaliente, se ha ido superando diariamente, empezó como maestra de primaria en una escuela rural, con sus propios méritos y estudios consiguió su cambio a una escuela de la ciudad.
Siguió estudiando pedagogía, hasta alcanzar dominar varios temas y grados escolares.
Hasta el punto en que cuando yo era adolescente ella ya daba cátedras en nivel licenciatura.
Como presona es muy amable y servil con los demás que le rodean, sobre todo con su familia, sus amigas, amigos compañeros de trabajo, directivos, supervisores y demás. Pero no conmigo, estoy de acuerdo en que hay que ser exigentes con los hijos pero no ser intransigentes, me ha exigido hasta el punto de la excelencia y la perfección.
No me perdona ni el más mínimo error, ni imperfección, nada de lo que hago le parece lo suficientemente bien, nunca estoy a su altura intelectual, ni ante su conducta intachable, ni tan siquiera a la mitad de su reputación impecable.
Cuando yo hacia la tárea me obligaba ahacer más, a estudiar más, a leer más, en vacaciones tenía que ir a su escuela por que ella tenía que tomar cursos o impartirlos, asistir a juntas interminables y desesperantes. Mientras yo debía terminar de leer todos los libros que me pidieron comprar en el grado escolar correspondiente y al final del día me preguntaba sobre las lecturas que debía efectuar mientras ella trabajaba.
Mientras mis amigas y amigos ya estaban descanzando, jugando en sus casas, en la playa, en el club o en sus centros vacacionales, yo no, yo tenía suerte si me llevaban algún balneario a nadar un fin de semana o unos días más en verano, algunas veces fuimos a la playa, pero siempre con una mochila para aprovechar el tiempo bajo la tutela de mi madre estudiando.
Odio estudiar y todo lo relativo a escuelas, maestras, docentes, y demás cosas relacionadas.
Actualmente no tengo libretas, ni libros ni lápices ni gomas que me recuerden esos traumas.
Mi madre a la que tanto odio cada vez que yo queria jugar al beisbol ella no me dejaba, me decía no, porque me podian sacar un ojo con el bat o la pelota, quería jugar basketball su motivo era no porque me podía fracturar una pierna o brazo en una caida, quería andar a caballo su respuesta era no porque me podía caer y quedar en coma o morir, quise andar en patines a no porqué era muy peligroso andar en la calle, me llevo a unos karts por mi cumpleaños y me obligó a no apretar el acelerador y dar las vueltas muy despacio.
Cuando un amigo se compro su motocicleta no me dejo subir debido a que uno de los hijos de sus compañeras maestras se mató por subirse a una moto.
He llegado a pensar que es cierto los alumnos odian a sus profesores en general y en su sed de venganza han de hacer maleficios, encantos, hechizos, magia negra, lanzar maldiciones y hasta voodoo.
Para que a todos los hijos e hijas de maestros y maestras nos vaya mal, tengamos mala suerte y hasta que nos maten o nos muramos, por causas misteriosas, accidentales y sobrenaturales.
Hasta un hijo de una de las mejores amigas de mi madre y tambíen maestra para variar, llegaron sujetos armados a matarlo afuera de su casa, con suerte ya hasta les han de pagar a grupos armados o cicarios o asesinos de la deepweb para que nos maten.
No sería difícil si hasta yo odio a mi madre con mucha mas razón sus alumnos y alumnas.
Para variar las 6 hemanas de mi madre y sus 5 hermanos son maestros, bajo el argumento de qué fué la única carrera que les pudieron pagar mi abuelo y mi abuela a todos ellos.
Todos y todas son super exigentes, hyper mega estrictos e intransigentes.
Toda la vida hablando de sus mejores alumnos, las alumnas que han llegado a ser dueñas o gerentes de empresas importantes, los peores almunos quiénes acabaron pobres, las peores alumnas de las que no saben nada, todos los que los han hecho enojar, a los que odian, conflictos con sus compañeros laborales, directivos, supervisores. Así como de la manera más ética, responsable, formal y maquiavelica posible en las que han resuelto todos sus problemas.
Cada uno tiene que ser mejor que el otro y sobresalir ante los demás; todas mis tías presumen de quíen usa la mejor ropa, las zapatillas más caras, los aretes más finos, la que mejor ha educado a sus hijas e hijos, la más responsable, la que ha rechazado más propuestas indecorosas, la que sus hijos ya son independientes y sumamente adinerados.
Algunos primos y primas tienen el mismo comportamiento, presumen de sus viajes al extranjero, sus propiedades, sus empresas, sus logros, su dinero, si uno se va a Suiza otro se va a italia, un primo se fué a Miami, otro se fué a las vegas, uno manejó un ferrari el otro un formula 1, una prima tiene su académia de danza, otra es una exitosa agente de bienes raíces otra es una excelente maestra en la universidad, una tiene 4 maestrías con 2 doctorados, aunque sus hijos e hijas son irresponsables con un monton de problemas y trabajos esporádicos.
Por ser los mejores han descuidado a sus hijos e hijas, por más que han intentado ser exigentes e intransigentes con ellos, lo único que han generado en ellas es un odio inmenso hacía sus padres y madres.
En lo concerniente a mis 10 primos y 16 primas, me llevo muy bien con los fracasados apróximamente la mitad, con los plus ultra ni les importo en lo más mínimo ni absoluto.
Incluso tengo una prima desempleada, su marido la engañó con una mujer muy joven y se divorció para evitar vivir con ella. Mi prima vive de vender galletas y empanadas caseras para matener a su hijo e hija que están estudiando la instrucción primaria.
Ella es la que más me asimila, me entiende y me comprende. La quiero mucho y siempre la invito a desayunar comer o cenar para compartir lo poco que tengo con quien menos tiene en un intento de cambiar mi actitud, púes ya se han de imaginar que ella dejó de ir a las reuniones familiares porque siempre era la reprimida, la buena para nada, recibía todas las burlas y humillaciones de nuestros familiares.
2 primos me estiman mucho, tenemos gusto por los videojuegos, las series animadas, el anime y el extinto Mtv.
Ellos me soportan y yo a ellos.
En cuanto a mi educación.
Yo al igual que mis primos y primas, me educaron muy severamente, con muchas limitaciones, órdenes, castigos, golpes, cinturonazos, nalgadas, manazos, obligaciones, deberes, exigencias.
Me imponian sus creencias, querían qué yo fuera un mini adulto, que me comportara con propiedad, alcurnia y decentemente en sus reuniones sociales con sus amistades o fiestas infantiles a las que me invitaban.

Me hicieron ser muy petulante, arrogante, a sentirme superior a todos, a rebajar a los demás, a despreciar a los que tienen menos dinero, hacer sentir menos a la gente con mis palabras, vestir con ropa de buena marca para que se viera que tenía dinero y era de buena familia.
Mi ego es muy grande debido a ésta forma de educación, no tengo tolerancia a los demás, me frustro demasiado rápido, no aguanto la vida, me desespero muy fácilmente, prefiero la soledad a convivir con los demás.
Púes dicho comportamiento mencionado anteriormente me ha traído mucho más problemas que soluciones, tengo demasiados enemigos por haber tratado de aplicar ese comportamiento con ellos, algunas amigas las perdí por haberlas hecho sentir menos, algunos amigos los perdí por presumir, inclusive he perdido trabajos por comportarme de esa manera con los jefes o jefas.
Mi padre me obligo a segir su profesión médica, mi madre deseaba que incursionara en el magisterio para llegar al puesto directivo de la escuela donde trabajó por 20 años para correr a todas sus enemigas y enemigos.
Debido a tal presión de ambos decidí estudiar comunicación audiovisual, una maestría en administración, pese a los deseos de madre para que estudiase una maestría relacionada a la educación.
Debido a esas decisiones he perdido el respeto, apoyo y la ayuda. Así cómo la aceptación de ambos.
Quisiera expresar que también he perdido el amor, cariño, calidez, abrazos y la confianza. Pero eso nunca lo he obtenido ni de padre ni de madre.
He intentado cambiar mi manera de ser, me ha costado mucho trabajo hacerlo, sin éxito, me siento con rechazo social, odio a la sociedad, odio hacia mi familia, oido a mi padre, pero a quien más odio es a mi madre.
Ella ha sido la peor, muchos me dicen que debo perdonar, pero no puedo perdonar a nadie, nunca aprendí a perdonar, lo único que he aprendido siempre es a odiar, a recriminar, a tener rencor, ira, enojo, coraje contra todos y todo.
Mis familiares son los que me han hecho sufrir mucho por todo lo que me inculcaron a la fuerza, por todo lo que quisieron que yo hiciera, y por todo lo que querían qué yo fuera.
No los soporto, nunca he podio alcanzar la perfección que ellos me exigen, ni su nivel social ni económico.
Por eso ya no los voy a ver ni a visitar ni hablar por teléfono ni por equivocación.
Yo pensé que al vivir con una pareja y tener hijo e hijas me iba a cambiar la vida, iba a ser feliz y no ha sido así.
Creo qué voy a morir sin conocer la felicidad sin saber como se siente el amor ni el cariño.
Las pocas personas que me han comprendido y qué me han aceptado con todos mis problemas y mis defectos son mis mejores y únicas amistades.
Han sido realmente incondicionales, un apoyo emocional para mí, sin embargo, no puedo solucionar mis problemas.
Me cuesta trabajo controlar mis emociones, entender a los demás.
Mis amistades.
Las pocas amistades que he logrado tener en la vida han sido muy pocas pero sinceras.
He tenido amigos, amigas y amigues. Algunos los he sabido conservar, a otros los he perdido, otros me han abandonado, me han dado la espalda y ciertas amistades que me pidieron dinero prestado dejaron de hablarme cuando les fuí a cobrar.
Hay quienes me han tracionando, me han acusado con padre y madre de cosas hechas por divertirme.
Me he vengado de algunos de la manera más dulce cruel y despiadas posibles en éste uinverso.
Afortunadamente yo también les sabía cosas negras, obscuras e indecentes, en venganza se lo dije a sus padres y madres.
En alguna etapa de mi adolescencia tuve lo que mi madre denominó como falsas amistades, debido a que me indujeron por el mal camino.
La vedad es que yo busqué ese tipo de amistades en mi afan de vengarme de algunas personas y conseguir ciertas substancias alucinogenas para disfrutar en los raves.
Para probar todo aquello que padre y madre me tenían prohibido, hacer lo que yo quería hacer y no lo que me obligaban a hacer ni lo que querían qué yo hiciera.
Tuve varios amigos, amigas y amigues muy íntimos, tan íntimos que a la fecha nos seguimos frecuentando y ni nuestras parejas actuales saben de nuestros secretos y obscuro pasado que va a quedar grabado por siempre en nuestras memorias sin decircelo a nadie.
Tenemos un pacto en el que nos llevaremos todo lo ocurrido entre nostros a la tumba. Aquellos raves a los que funimos juntos, todo lo que disfrutamos juntos, todas las veces que estuvimos juntas, todo lo que todes nos divertimos juntes.
Madre y padre piensan que les hice caso a sus pedidos en los que me suplicaron apartarme de amistades negativas, simplemente por sus creencias religiosas, sus orientaciones sexuales, sus hábitos higiénicos, sus actitudes, su nivel socio-económico, sus adicciones, su cultura, su falta de educación, su bajo nivel académico.
Inclusive tengo una amiga que es amante de lo ajeno, se dedica a comercializar con bienes robados o adquiridos de maneras ilícitas, ha ganado mucho dinero, yo la aprecio de vedad porque me ha brindado mucho amor y cariño.
Siempre me llena de amor, paz y tranquilidad.
Cuándo estoy con ella me da abrazos y muchos besos con mucha ternura.
Tenemos una relación demasiado amistosa.
Ella misma dice tener uno corazón de condominio, se ha enamorado tanto de hombres como de mujeres, ha tenido muchos novios, novias y hasta novies.
No le hace el feo a nadie, aunque no puede tener a nadie en sus casas y prefiere irse a vivir a la casa de con quien esté en ese momento.
Ella es mi mejor amiga me ha enseñado muchas cosas de la vida, admiro la audacia que ella posee.
Ambas tenemos el presentimiento de muerte acechandola constantemente. Quizas es por esa razón que ella es así como es. Púes quedo huerfana a sus 12 años por un accidente en auto, su hermano y hermana también murieron, no tenía más familiares, se quedó totalmente sola y ha hecho de todo para sobrevivir. Por todo eso la amo.
Actualmente pienso constantemente en que es mejor que yo muera, que sería mejor no haber nacido, maldigo el maldito día en que yo nací.
Es mejor no haber existido, no tendría tantos problemas, ni angustias, ni problemas existenciales, ataques de ansiedad.
Realmente no veo como mi vida afecte a los demás puesto que he visto y analizado, como la vida de todas las personas que me rodean no se afecta con mi vida, ni con mi muerte.
Su vida va a continuar siendo exactamente igual conmigo o sin mí.
Tal vez me extrañen un poco o nada en lo absoluto.
O ni se enteren de mi muerte o digan hay que bueno que se murio, así no sigue causando problemas, ni molestando ni incomodando a la gente.
De hecho mi mejor amiga es la única persona en todo el mundo que realmente me extrañaría, lloraría mi muerte y a quien yo le haría falta en la vida.
La vida con mí pareja.
Creo aquí no hay mucho que contar.
Conocí a mi pareja actual poco antes de terminar la maestría.
Decidí unirme para tener hijos o hijas propios y alejarme de mi familia.
Abandonar a padre y madre.
Irme de su casa llena de malos recuerdos, sufrimiento, odio, rencor, rechazo, coerción, prohibiciones, negatividad y restricciones.
Deseaba ser independiente y autosuficiente, sin embargo no he tenido éxito todavía.
Tuve múltiples parejas desde mi despertar sexual en la adolescencia, nunca tuve algo formal ni serio con nadie.
Quizás por desconfianza, por miedo a la traicón, al engaño, a la infidelidad, al compromiso, a establecer una relación amorosa, al matrimonio, a convertirme en una versión de madre y padre.
Aún no quiero casarme.
Lamentablemente no todas mis relaciones amorosas han resultado ser normales ni perfectas, varias han terminado en desamor y odio mutuo.
Otras han finalizado entre peleas y engaños.
Incluso con mi actual pareja tengo sospechas de que me es infiel, no lo he comprobado, pero prefiero ignorarlo, porque no sé que hacer, ni como vivir en soledad y no podría con todos los gastos mensuales.
Es mejor ignorar la situación, evitar los conflictos y las peleas.
Ven como no puedo ser feliz ni hacer nada bien.
Todo me sale mal.
Parece maldición absolutamente todo lo que hago o intento hacer me sale mal o con resultados negativos.
Mi primer trabajo fué al terminar la universidad en un establecimiento de pizzas, todo iba bastante bien, no hablaba con nadie, me dedicaba a trabajar duro, me tocaba cortar todos los ingredientes, rallar el queso y preparar la salsa, eso era todos los días.
Sin embargo un día una compañera de la pizzeria me comentó que alguien me tenía envidia y podia intentar causarme algún tipo de daño.
Poco tiempo después un compañero de trabajo me acusó injustamente de haber robado dinero de la caja registradora, yo no lo hice pero el puso el dinero en mi bolsillo trasero sin darme cuenta y el dueño al revisarme obviamente penso lo peor de mí y me corrió.
Inicié con mis estudios de maestría y pese a mi decisión de no dedicarme a la enseñanza, por azares del destino, un amigo me consiguió un trabajo en una académia de enseñanza del idioma inglés. Al menos no fue en una escuela de instrucción primaria o un colegio, o cualquier cosa parecida, que me recordase a madre.
Me cansé de enseñar a los demás, en éste caso domino el idioma inglés a la perfección, el problema fue el trabajo excesivo y la mala paga. Además de que se me complicó con el estudio de la maestría.
Teniendo que renunciar con la idea de conseguir mejor paga.
Una vez finalizada mi maestría completamente titulada con una gran tesis, aprobé por mayoría de votos durante el examen de grado.
Me sentí capaz de emprender mi gran negocio, después de mucho pensar, reflexionar, analizar, me decidí por iniciar un food truck, al principio pensaba preparar la comida yo, pero al pensar en todos los enemigos de mi madre y sus venganzas, era una pésima idea estar dando la cara en el food truck.
Inicié la contratación de personal, solicité un cocinero, un ayudante de cocina y lava platos.
Púes el food truck que compré estaba super equipado.
Una vez con el personal contratado y todos los permisos arreglados, comence las operaciones pertinentes, para variar sin éxito.
Perdí todos mis ahorros puesto que el food truck estaba en pésimas condiciones mecánicas.
Lo descubrí hasta qué un día no pudo encender, no he podido juntar el dinero ncesario para las reparaciones necesarias.
Ya qué siempre se me presenta un gasto inesperado, cuando no se descompone una computadora es un televisor una lavadora, un auto en el que me transporto o cualquier electrodoméstico, incluso a veces se me va en medicamentos urgencias, problemas, gastos escolares y cotidianos.
Realmente odio la vida, literalmente no me sirve para nada en lo más mínimo ni absoluto, más que para puros problemas, fracasos, angustias existenciales, depresiones y frustraciones sin fin alguno.
En verdad ya me he cansado de vivir ésta maldita vida que tanto odio en verdad deseo la muerte, prefiero morir qué vivir.
La vida es horrible para mí, no la soporto, no la entiendo, la detesto, la aborrezco, me desespera y me exaspera.
Ya no quiero vivir realmente lo estoy afirmando.
No tengo nada porlo cuál vivir. Ya perdí las ganas de vivir, ya no puedo más.
Éste mundo es agobiante.
Fin




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