Bueno no podría decir que soy algo así como una fanática de los libros, pero sí creo que de vez en cuando tengo la necesidad de leer historias que en redes o por búsquedas propias me llaman la atención. Últimamente me habían salido bastantes recomendaciones y referencias a esta historia, así que decidí leerla y luego me enteré de que había una versión cinematográfica así que también la vi para poder compartir con ustedes mis opiniones. Cabe destacar que está no es una crítica seria, o un resumen extenso de la historia, aunque sí habrá spoilers. Es más bien una conversación sobre la interpretación que yo formulé y algunas reflexiones. Y sin más, comencemos…

Confieso que tardé en terminar de leerlo. Esta novela es un tipo de libro que en lo personal no me interesaba mucho al inicio. Con esto me refiero a que uno debe saber más o menos de lo que trata, leer la sinopsis, porque con la palabra “ensayo”, en el título yo la verdad dudé mucho antes de tomarlo siquiera.
Sinopsis del libro:
Una ceguera blanca se expande de manera fulminante. Internados en cuarentena o perdidos por la ciudad, los ciegos deben enfrentarse a lo más primitivo de la especie humana: la voluntad de sobrevivir a cualquier precio. José Saramago , Premio Nobel de Literatura 1998, teje una aterradora parábola acerca del ser humano, que encierra lo más sublime y miserable de nosotros mismos. (Sinópsis extraída de la página: La casa del libro)
La historia que envuelve a esta ficción podría verse como otro relato de emergencia sanitaria sensacionalista, de esas historias que en las películas ya nos han llenado de premeditación y clichés.
Sin embargo, desde el inicio se marcan las pautas que el narrador seguirá durante la descripción de los sucesos que ocurren a la humanidad durante una epidemia de ceguera, cuya experiencia yo describiría como el hecho de mirar al sol por un tiempo y luego, al cerrar los ojos, ver el destello blanco que ha quedado presente hasta con los párpados cubiertos como una manera similar a la manera en la que está extraña enfermedad ataca a los afectados.
Quisiera resaltar la dificultad de la mayoría de las cosas que tendríamos que a diario sin ayuda de los ojos. Al principio está epidemia no podría tomarse como algo grave, Pues los ciegos siempre han existido, pero nunca los ciegos han vivido sin ojos que los auxilien.
En este clásico moderno se nos presenta la vida dentro de una cuarentena improvisada en un manicomio, donde los “contagiados” son cada vez más y las mínimas atenciones que se les da a los encerrados deja de ser la suficiente.
La historia remarca las injusticias por parte de los que aún no han perdido la vista hacia los ciegos (debido al miedo a ser contagiados) y los abusos proporcionados por los propios ciegos que aprovechan de los demás, gracias a la posesión de un arma que dispara "sin apuntar", los amenazados no tienen otra opción que ceder a las peticiones de los que se han creído más listos y que sabiendo que el humano es un ser ambicioso sus caprichos se vuelven cada vez más feroces y faltos de remordimiento.
Una excepción a la regla…
(La esposa del médico. Interpretada por Julianne Moore)

En el libro los nombres no son relevantes, es la característica visual más distintiva lo que nos permite identificar a cada personaje. En un caso protagónico, la esposa de un optometrista resulta ser la única dentro del manicomio que no pierde la vista. Su inmunidad la hace ser testigo visual de la desaparición de la decencia humana cada día que la ceguera impide a la gente hacer lo mínimo como llegar al sanitario. Lejos de ser una ventaja, su capacidad de ver la convierten en un apoyo silencioso para los ciegos con los que convive y prácticamente la cuidadora personal de su marido.
Cómo se sabe, en una ficción que intenta apegarse a lo que sucedería si en la realidad una ceguera global nos hubiera quitado la vista, ninguno de los humanos es tomado como el bueno o malo, pues todo es una decisión a conveniencia. Y justo así, es cómo llegan a destacar actitudes despreciables e impensables que en un mundo “normal” difícilmente podrían llegar a ocurrir.
En el momento que se decide entre saciar el hambre o guardar la poca decencia que queda, la mujer del optometrista, que fuera del irónico manicomio no haría daño a nadie acaba con un sujeto usando un par de tijeras que liberan a las mujeres de las garras de los hombres que las someten a los más terribles actos.
Y es está furia, el rencor de lo que las han obligado a hacer el que prende fuego momentos después, a la entrada del sitio donde los hombres aprovechados se ven cubiertos en llamas.
Al salir del edificio consumido por la venganza, las calles no son diferentes, pues hay grupos de ciegos por todos lados que buscan entre la basura y entre el desconocimiento por lo que los rodea, una manera de seguir con vida.
El mundo es un caos, descuidado y hostil con los que no pueden ver por dónde van, aquí fue donde la historia hizo preguntarme si acaso la desesperación es el origen del egoísmo. Todos necesitan la última lata de comida, el hambre no deja pensar en nadie más que en el estómago propio. Estampidas ocasionadas por titubeos, por cosas que en realidad no garantizan su existencia. El miedo a caer en un vacío con distancia incierta, el ruido de algo que podría bien ser un animal salvaje listo para arrancar el rostro a quien sea que se acerque demasiado.

Nunca sentí la ceguera tan aterradora, nunca me había puesto en los zapatos de alguien con esta condición, frustración o enojo. Miles de sentimientos que llegan en el momento que me percato de lo mucho que necesito de mis ojos.
Aquella que conserva su vista, es una mujer obligada por las circunstancias a atender a las personas con las que ha creado un vínculo. Ella es la contraparte del terrible acto de anarquía, es el recuerdo de la civilización que aún mantiene la esencia de lo que la sociedad con vista le ha enseñado, y que ha actuado conforme sus ojos le han mostrado lo que es justo o no.
Cada detalle repartido por el libro y la película es un símbolo hacia lo que representa dar por hecho lo que tenemos, con esto quiero señalar una escena en particular en una iglesia, donde las imágenes de los santos están cubiertas con vendas blancas en los ojos. Esta es una de las partes que más conflicto me genera, pues yo no he podido darle un significado exacto, quiero pensar que es una manera de resaltar la imposibilidad de rezar a tales figuras ahora que no hay ojos que las visualicen. Pero en realidad creo que tiene muchos más significados.
El final de esta pesadilla diría yo que no me convenció cuando lo leí por primera vez, pues me inclinaba más a mis gustos pesimistas por qué el mundo conservará aquella ceguera (quizá en esta idea estaban inmersos todos los finales terribles de la literatura de terror que tanto me gusta leer).
Pero al final comprendí que recuperarla sería la liberación de la mujer que tuvo que ser el auxilio de un grupo de ciegos. Ella había visto demasiado, casi como quien se encuentra en medio de un conflicto bélico, un trauma que deja marca. Y en cuanto a los que fueron ciegos verán las consecuencias de lo que su desesperación había creado. Las atrocidades que se habían atrevido a hacer al sentirse desesperanzados.

La culpa envolverá a quienes sintiéndose los más desafortunados creyeron que todo era válido. Con esto me refiero especialmente hacia el optometrista que es interpretado por Mark Ruffalo. Siendo que aún cuando sabía que ella era capaz de ver, tuvo la osadía de engañar a sus esposa; un dato curioso es que yo no lo había entendido por completo hasta que vi la película.
Conclusión
No hay héroes, damas y caballeros, solo la resistencia de una mujer que al borde del colapso quiso seguir ayudando, aún si el mundo se volvía ciego para siempre y sin garantías de conservar la codiciada vista que la esclavizó a los ciegos que le exigían sus atenciones. Sin duda está es una historia que deja mucho a la imaginación, si bien se centra en sitios que describen la situación más terrible, nosotros mismos podríamos crear nuestra propia perspectiva sobre lo que ocurriría en nuestra ciudad si algo así llegará a pasar.

Me da mucha curiosidad saber qué es lo que haríamos si la ceguera blanca llegará a afectarnos, digo ¿Qué harías si estuvieras ciego? ¿Si fuéramos la esposa del médico, ayudaríamos a los demás? ¿Perdonarías a tu esposo? ¿Tomarías las tijeras?
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