Si pienso en la magia de mi infancia, en esas tardes eternas en las que lo único que quería era vivir una aventura, se me vienen dos nombres a la cabeza: Mary-Kate y Ashley Olsen.
En sus películas, encontré la combinación perfecta de la complicidad, la amistad inquebrantable y la diversión sin límites. Las gemelas Olsen no solo actuaban, sino que nos llevaban de la mano a lugares fantásticos donde todo era posible. Y déjenme decirles que no es exagerado decir que sus películas son un legado cinematográfico que dejó una huella imborrable en toda una generación.
Mi amor por las gemelas Olsen comenzó con Passport to Paris. ¿Quién no soñó con viajar a una ciudad extranjera y vivir esas experiencias? Medio que fueron mi impulso para vivir la vida viajando (les escribo esto desde un avión, imagínense). Melanie y Allyson Porter, interpretadas por Mary-Kate y Ashley, son dos chicas estadounidenses que viajan a París para visitar a su abuelo, el embajador de Estados Unidos en Francia. Desde el primer minuto, te das cuenta de que todo acerca de esta película va a ser risas, amor adolescente y, obvio, un montón de problemas.

Passport to Paris combina la emoción de descubrir una nueva cultura con la comedia ligera que solo las gemelas Olsen pueden ofrecer. Las chicas andando en bicicleta por las calles de París, los enredos con la policía y, el momento favorito de todas las chicas: el romance con Jean y Michel, los franceses más encantadores que una adolescente puede conocer. Era la perfecta mezcla de romance y aventura, todo envuelto en la deslumbrante belleza de París. Cada vez que veo esta película, es como si estuviera abriendo un álbum de fotos de mis propios goals de chica porque antes del sueño italiano de Lizzie McGuire, vinieron estas dos con la aventura parisina.
Luego está Our Lips Are Sealed, una película que, en mi opinión, lleva la comedia de las gemelas Olsen a otro nivel. Acá, Mary-Kate y Ashley interpretan a Maddie y Abby Parker, dos adolescentes que entran en el programa de protección de testigos después de presenciar un crimen. La trama las lleva a Australia, donde deben adaptarse a una nueva vida mientras intentan mantenerse fuera del radar de unos criminales bastante torpes.
Este film es una montaña rusa de risas y acción. Desde el momento en que las gemelas pisan el suelo australiano, el espectador sabe que está en un viaje lleno de peripecias y enredos. Las persecuciones, los disfraces ridículos y la química innegable entre Mary-Kate y Ashley hacen que esta película sea una de mis favoritas.

Winning London es otra joya en la filmografía de las gemelas. En esta película, Chloe y Riley Lawrence viajan a Londres para competir en una conferencia internacional de Model United Nations. Lo que comienza como una competencia académica se transforma en una exploración de la ciudad y una aventura personal para cada una de las hermanas.
Winning London equilibra la seriedad del tema con momentos de ligereza y romance, y es allí donde recae la fortaleza de la película. Aborda temas de diplomacia y relaciones internacionales, pero nunca pierde ese toque humorístico y ligero característico de las Olsen. Se logra capturar la esencia de Londres a la perfección y, personalmente, creo que puede ser la comfort movie de todas las chicas que en otra vida fueron londinenses. Además es fashion movie.

No puedo hablar de las películas de las gemelas Olsen sin mencionar Holiday in the Sun. Esta película es un escapismo en su forma más pura. Alex y Madison Stewart son dos hermanas que viajan a las Bahamas para unas vacaciones de ensueño, pero obvio que lo que menos pasa acá es relajación. No se olviden que estamos hablando de las Olsen asi que lo que más vamos a tener es aventuras, romances utópicos y fugaces más una dosis de un humor hermoso.

Holiday in the Sun tiene una trama igera y llena de clichés de la época, pero termina siendo una comfort movie hecha y derecha para cualquier chica. Las relaciones amorosas, las intrigas y las secuencias de moda, son parte integral de la experiencia femenina . Esta película es un recordatorio perfecto de cómo las gemelas Olsen podían transformar cualquier historia en una fantasía vibrante y acogedora. Además si alguna vez fuiste a un resort con tu familia seguro que sentiste que te podía pasar todo esto.
Siempre que quiero sentir el sol y la arena sin salir de casa, Holiday in the Sun es mi opción predilecta.
Pero por favor, hablemos de New York Minute. Esta película, lanzada en 2004, es quizás una de las más ambiciosas de las gemelas Olsen, con una trama que se desarrolla en un solo día frenético en la ciudad de Nueva York (acá voy a ser muy subjetiva ya que esta, es mi ciudad favorita en el mundo). Roxy y Jane Ryan son dos hermanas con personalidades opuestas que terminan atrapadas en una serie de eventos caóticos mientras intentan cumplir con sus compromisos.

Esta película la veíamos con mi mejor amiga todos los viernes cuando éramos chicas. Nos escabullíamos al cuarto de su hermana (allí estaba la tele) para ver los mejores 90 minutos que unas nenas de 9 años pueden presenciar. Capturando la esencia de Nueva York a la perfección mostrándola rápida, implacable, impredecible y única. La dinámica entre las hermanas, con Roxy siendo la rebelde despreocupada y Jane la estudiante obsesionada con los detalles, crea una mezcla perfecta de comedia y emoción.Cada vez que veo New York Minute, me dejo llevar por la energía frenética de la ciudad, recuerdo por qué sueño con vivir ahí y me reafirmo que tuve la mejor infancia de la mano de mi mejor amiga (la Jane de mii Roxy).
It Takes Two, estrenada en 1995, presenta a Mary-Kate y Ashley como Amanda Lemmon y Alyssa Callaway, dos nenas de mundos completamente diferentes que descubren que son prácticamente idénticas. Inspirada en la clásica The Parent Trap, esta película es una comedia de enredos llena de momentos tiernos y divertidos.
La química entre las gemelas y el elenco adulto de It Takes Two es uno de los pilares principales en donde se sienta esta película, que incluye a Kirstie Alley y Steve Guttenberg. La trama, aunque predecible, es ejecutada con tanta gracia y encanto que es imposible no disfrutar cada minuto. La historia de dos nenas que intercambian vidas para intentar reunir a sus papá y mamá es un clásico asegurado, no importa cuántas veces se haga yo estaré ahí sentada para verla. Todos se acordaran de la de Lindsay Lohan (no los culpo, peliculón), pero cuando se trata de mis gemelas soy bastante subjetiva.
Para resumirles esta nota que me llevó a miles de recuerdos y ahora no paro de llorar (disculpen, tengo luna en piscis) las películas de las gemelas Olsen no son solo recuerdos de mi infancia, sino ventanas a un tiempo más simple y lleno de magia. La amistad, la hermandad, los paisajes y, me paro de pie, los romances, de estas películas fueron la razón de muchos de mis sueños y expectativas hacia la vida. Para mi crecer era el puente que necesitaba para poder viajar a todos esos lugares que las Olsen me mostraban y mi mejor amiga era la compañía perfecta para todas esas aventuras. Hoy escribo esta nota con ella al lado, rumbo a conocer ciudades increíbles y a pesar de que ya tenemos 26 años y la vida terminó siendo un poco más complicada que la comedia de las Olsen, se que mientras seamos siendo las dos nenas que miraba New York Minute, todo va a estar bien.
Quizás ahora las conozcan como diseñadoras de moda en su marca The Row, pero para mi siempre serán las que me inspiraron a viajar y hacer que hoy en día busque aventuras en cada ciudad en la que estoy.



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