“Cuando acecha la maldad” tiene un tono extraño y espeluznante, algo único en la escena del cine de terror estadounidense. Este carácter distintivo es un punto culminante y una fortaleza importante de la película. Además, presenta un estilo tranquilo pero caótico sobre la base de su atmósfera inquietante, hábilmente ejecutada por el director manteniendo el ritmo adecuado. Sin embargo, dos aspectos destacan notablemente y merecen elogios: la música y la cinematografía.
(*La reseña se centra principalmente en la evaluación y sugerencias sobre el final. Todo lo representado es una perspectiva personal*).
Fortalezas
1. Cinematografía
La apertura de la película presenta una toma de 1,5 minutos, que presenta al público un misterio intrigante: disparos en la noche. Esta secuencia atrae efectivamente a los espectadores, siguiendo a los dos personajes principales que investigan el origen de los disparos. La película presenta de manera ingeniosa a los protagonistas y entrelaza conversaciones y movimientos de los personajes dentro de este plano inicial extendido. El uso de este plano prolongado añade un atractivo artístico al comienzo de la película.
La cinematografía de la película sobresale en el control de los movimientos de la cámara, sincronizándose perfectamente con la trama y la música. Por ejemplo, la escena en la que el perro poseído por el demonio se lleva a Vicky, la hija de la exmujer de Pedro, implica una persecución por parte de dos personajes masculinos. Además, el notable movimiento de la cámara durante el clímax, donde Jaime conduce y se encuentra con la poseída Sabrina, muestra una cinematografía fluida y atractiva. Las transiciones y los ángulos de la escena generan efectivamente curiosidad y brindan los momentos anticipados, creando una experiencia visual excepcional.




2. Música
Más allá de la cinematografía, la notable banda sonora de la película merece elogios. Su estilo distintivo y destacado complementa la trama y la cinematografía. La música serena, atmosférica y algo triste durante las escenas tranquilas es la combinación perfecta para la inquietante y extraña trama. La música se intensifica durante los momentos tensos y permanece en los oídos del público. La música habla por sí sola y es digna de elogio sin más detalles.
Debilidades
En primer lugar, la película carece de explicaciones claras en algunas áreas, lo que da lugar a importantes lagunas en la trama. La premisa de la película tiene similitudes con la serie "Evil dead", especialmente en la transmisión de demonios: cómo se transmite de una persona a otra. Sin embargo, no describe explícitamente cómo se propaga el demonio, lo que la deja ambigua. A pesar de esto, a lo largo de la trama, se entiende que el contacto con animales/personas poseídas por demonios o sus pertenencias conduce a la transmisión, y las acciones que violan las siete reglas resultan en la transmisión.
Sin embargo, sigue sin explicarse por qué Pedro y Jamie no se ven afectados. El disparo de Armando a la cabra poseída lleva a que el demonio abandone al animal y posteriormente posea a la esposa de Armando, lo que resulta en su muerte. El perro de la casa de la ex esposa queda poseído al oler la ropa de Pedro, infectando a Vicky al ser mordida. El protagonista y su ex esposa interactúan directamente con la poseída Vicky pero no están infectados. Pedro, especialmente, interactúa con elementos relacionados con Uriel poseído por el demonio, es testigo de cómo le disparan al perro y luego se pone en contacto con la colegiala poseída, pero no está infectado. ¿Por qué?
Puede que este problema no requiera una explicación profunda, pero el final de la película daña significativamente toda la película.
El final
La parte más perjudicial y ofensiva para el público es la repentina falta de inteligencia de Pedro. A pesar de que Mirta, la mujer con experiencia en demonios, le aconseja una y otra vez que evite ser provocado por las palabras del demonio y que se abstenga de acciones impulsadas por la ira, Pedro, sabiendo que la victoria está cerca, sucumbe imprudentemente a las burlas del demonio. Esta repentina muestra de imprudencia, que contradice la información del personaje previamente establecida, se siente descaradamente como un giro forzado de la trama. A lo largo del día, Pedro advierte continuamente a Leo, el actual marido de su ex esposa, que no dispare al perro poseído y sigue estrictamente la regla de no usar linterna al entrar al pueblo de noche, demostrando cumplimiento de las siete reglas. Este diseño del final contradice los rasgos de carácter previamente establecidos, dejando un sabor amargo en la boca del público.
Además, la película se desvía del camino correcto después de que Jair, el hijo mayor, es poseído. Después de mostrar explícitamente la posesión de Jair y llegar al clímax final, la película diverge en dos direcciones diferentes: la escena de la madre y la escena del exorcismo de Mirta. Esta estructura narrativa dual podría haber generado una tensión intensa y haber llevado la historia a un clímax. Sin embargo, la secuencia de la madre se desvanece y la escena de Mirta concluye la película, creando una narrativa insatisfactoria y conflictiva.
El final de la película no logra elevar la tensión emocional. Si bien no elegir un clímax dramático no es intrínsecamente problemático, esta trágica victoria del mal sobre el bien debería haber dejado un impacto más profundo. Sin embargo, la abrupta decisión del escritor con respecto a la repentina falta de inteligencia y las acciones ilógicas de Pedro conduce a un final insatisfactorio y frustrante, sin lograr una narración convincente y coherente.
Para mejorar el final, se podría haber enriquecido la narrativa. Por ejemplo, la madre, que conoce las siete reglas, podría haberse enfrentado al demonio o evadirlo, mientras que la otra escena del exorcismo de Mirta podría haber estado entretejida con un contenido más convincente. Al mantener una estructura narrativa dual, la película podría haber mantenido al público interesado, dejándolos con una curiosidad persistente sobre el destino de la madre. Conectar la escena final con Jair consumiendo la carne de su madre podría haber mejorado la riqueza narrativa, proporcionando más profundidad a la película y atrayendo las emociones de la audiencia. Además, la película se abstiene notablemente de cualquier sobresalto.
En general, "Cuando acecha la maldad" presenta una cinematografía notable y una banda sonora atractiva. Sin embargo, su problema radica en un final ilógico que contradice los rasgos de carácter establecidos. Abordar estas inconsistencias en el comportamiento de los personajes y enriquecer el contenido narrativo en el final podría haber salvado el impacto de una película que de otra manera sería prometedora.





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