La inclusión ¿FORZADA? 

En estos tiempos, uno de los temas más populares que se ha abarcado tanto en el cine, como en la televisión y cualquier otro medio narrativo, es la “inclusión”.

O sea, incluir personajes diversos: de distintas etnias, razas, condiciones físicas, orientaciones sexuales e identidades de género.

Esto ha levantado tanto admiración como rechazo, a tal grado, que se le denominó como “inclusión forzada”. Pero, ¿esto de “forzado” es una realidad? o ¿una exageración por parte de la gente retrograda? En este artículo quiero dejar una aclaración.

La inclusión es algo que ya ha existido desde antes, no es nuevo, en los noventas existieron series animadas que ya contaban con personajes incluyentes; una de mis favoritas fue “Oye Arnold”, el protagonista era un niño huérfano que vivía con sus abuelos y su mejor amigo era un chico afroamericano. El resto del reparto contó con una chica ruda y poco femenina, una niña asiática, un niño judío y hasta un personaje gay: el maestro de la escuela, del cual, no se hablaba abiertamente de su sexualidad.

Disney incluso creó personajes inclusivos como Tiana de “La princesa y el sapo”, o Mulan. Lo cierto es que en esos años nadie hacía tanto escándalo por eso, bueno, puede que sí, pero en aquel entonces no había tanto internet como hoy en día, ni redes sociales.

El problema que hay actualmente con la inclusión, es la publicidad. Ese fue el caso de “Lightyear”, se le dio más publicidad a la escena del beso entre dos personajes femeninos que a la misma trama. Tratándose de una película animada, se tiene la erronea idea de que solo es para el público infantil, y entonces, incluir un personaje abiertamente LGBT provoca controversia por parte de las organizaciones conservadoras homófobas. Haciendo que la inclusión sea un tema más político que de creatividad.

El otro problema con la inclusión es que en lugar de crear nuevos personajes, se inclinan por tomar algunos que ya fueron creados y cambiarles la etnia, o el género o la sexualidad. El caso más popular es la versión live action de “La sirenita” del 2023, se escogió a Halle Bailey, una actriz afroamericana para interpretar al personaje de Ariel, el cual en la película animada original es de tez blanca. Desde su anuncio, se generaron comentarios racistas, y otros que se que se habían quejado de no haber escogido a una actriz mas parecida a la versión de dibujos animados. Por lo tanto, en lugar de hacer una inclusión, lo que se hace mas es una "recreación". Y esto se debe a la mala decisión de retomar clásicos cinematográficos, en lugar de crear nuevos, pero para los productores y ejecutivos es mas fácil tomar algo que ya tuvo éxito, que arriesgarse con algo nuevo.

Una excepción de recreación de personaje, es Miles Morales, el protagonista de las dos películas animadas del Spider Verse, ¿por qué esta recreación si funciona? porque para empezar, en lugar de cambiarle la etnia a Peter Parker, el hombre araña original, decidieron matarlo y reemplazarlo por Miles, un nuevo personaje que será el sucesor del anterior arácnido. Además, Miles es un chico con problemas personales, con su familia, con la escuela y con la carga de ser un superhéroe. Un caso similar sería el Agente J de “Hombres de Negro” interpretado por Will Smith. En el cómic original que se basa la cinta, el personaje es blanco. La obra original no resultó ser tan popular como su adaptación cinematográfica, además de que a esta se le dio un toque mas de comedia, que el tono oscuro de la historieta. Will Smith fue elegido por la esposa del director quien era muy fan del actor. Smith interpretó a uno de sus personajes mas memorables y divertidos, ahora es imposible ver “Hombres de negro” sin Will Smith.

A la sirenita de Halle Bailey le hubiera ido mucho mejor, si hubieran hecho una nueva versión del cuento de Andersen, o de paso, una nueva historia sobre sirenas.

Otra razón por la que la inclusión se le puede catalogar de forzada, es que no se le da un buen uso al momento de incluirla en la escritura de guion.

Los guionistas parece ser que no se esfuerzan en escribir historias emocionantes, con las que cualquiera se puede identificar.

Una película que se volvió uno de los éxitos de Netflix durante la contingencia del Covid-19, fue “Los Mitchells vs las maquinas”. Lo que muy pocos notaron, es que la protagonista Katie es lesbiana; lleva un broche de la bandera del orgullo y tiene un coqueteo por teléfono con una de sus compañeras de la universidad. Casi nadie se dio cuenta, porque su sexualidad no era su punto de enfoque, sino su pasión por el cine, su entusiasmo de estudiar la carrera de sus sueños, sus problemas familiares y por supuesto, el tratar de sobrevivir a la apocalipsis robot. Eso hizo que nos identificáramos con ella, lo que la hizo un personaje excelente con un buen desarrollo dramático.

Uno de los argumentos que tienen los que defienden la inclusión, es que de esa forma los grupos minoritarios y/o marginados se puedan identificar con un personaje, entonces, ¿siendo “mexicanos” no nos podemos identificar con Harry Potter que es un personaje “británico”? La razón por la que nos conectamos con este protagonsita, es por toda su historia, su traumas y el sufrimiento que vive a lo largo de la saga, entre eso, la perdida de sus seres queridos.

Eso es lo que hace que un personaje se vuelva icónico e identificable, mas que el hecho de que sea inclusivo.

Series con buena inclusión como “Gravity Falls”, “Amphibia”, “The owl house”, “Steven Universe”, y “Avatar la leyenda de Aang” han ganado un lugar en la cultura popular, gracias a su calidad de narrativa y muy buena construcción de personajes, tanto inclusivos como no-inclusivos.

Pero, ¿por qué incluyen demasiado últimamente?

Dejando de lado la parte del “business”, se hace por cuestiones creativas y de romper estereotipos y clichés. Por ejemplo, los personajes de la comunidad LGBT eran manejados como personajes de chiste, y solo podían aparecer en comedias, comedias románticas o dramas que abarcaran el tema de la diversidad sexual. Actualmente, ahora se incluyen en otros géneros narrativos como la aventura o la ciencia-ficción, con el objetivo de mostrar humanidad y desarrollo dramático en estos personajes. Aunque hay escritores que no hacen un buen trabajo, y le hacen demasiado marketing a la inclusión, tratándola como un negocio.

Entonces, ¿la inclusión es forzada?

Si es una decisión creativa y personal que tome el autor de la obra y no una agenda política, entonces no lo es. Todo escritor, guionista, cineasta, dramaturgo, etc. debe tener la libertad de incluir personajes diversos, así como también no incluirlos.

Claro, siempre habrá gente que se queje de la inclusión ya sea si esta bien hecha o no. Solo les recuerdo que el problema no es la inclusión, sino el mal uso que le dan, tanto en creatividad como en marketing.

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