undefined_peliplat

¿Cuántas versiones tenemos de nosotros mismos?

Spoilers

Un cometa. Una cena. Unos amigos. La física de los multiversos bajo la lupa del cine.

Si te gustan las historias extrañas e imbricadas, si es que estás dispuesto a que te hagan “explotar los sesos” cuando intentes comprender lo que les sucede a ese grupo de amigos reunidos alrededor de una mesa. Estás en camino de la película indicada. Una obra que a pesar de la simpleza de la producción, te puede llevar a reflexiones tanto físicas (acerca de la Decoherencia cuántica o el Gato de Schrödinger) como incluso filosóficas, a partir de la influencia particular que establece un cometa que pasa cerca de la Tierra, y que ejerce una impensada experiencia tanto a los ocho amigos que lo experimentan como a quien observa esta obra de ciencia ficción de noventa minutos que supuso el debut para su director. Más allá de hablar de su director y sus protagonistas, es primordial establecer que el gran gancho y el encanto de esta obra está principalmente en el tema que trata y el desarrollo que establece para sumergirse en los mundos paralelos, en las distintas versiones que existen de la realidad y en la reacción que esto provoca en cada ser humano, tanto dentro como fuera de la pantalla.

¿Es posible tener distintos mundos posibles en paralelo con la realidad que conocemos?

¿y suceden simultáneamente, con sus propias ramificaciones? ¿En otras dimensiones?

Una manera de respondernos estas preguntas tan complejas, al menos de manera más o menos razonable, es indagar más allá de la misma película, algo que podría acarrear para muchos espectadores un exceso o complejidad adicional, pero, es esto justamente el encanto que tiene, y que exige de cada uno algo más que sólo disfrutar una buena película o pasar un buen momento. Exige.

Otro elemento a destacar es la posibilidad de reflexionar sobre las decisiones que cada día tomamos, y que determinan un camino que, podría haber sido de otra manera, perteneciente a otra “realidad” hipotética que ya no fue, pero que pudo ser. Justamente, esta obra muestra esas otras vidas, esas otras decisiones que determinan un curso distinto de experiencias, que se superponen después de un apagón generalizado, en los amigos que se han reunido en la casa y que desean saber que ha ocurrido ante ese evento incontrolable del macrocosmos: el paso del cometa y los efectos físicos (en el sentido estricto del término) que ocurren en este universo en apariencia único, que es en el cual creemos existir, así como también lo cree el grupo de amigos, hasta que una serie de situaciones y señales pequeñas se les presentan extrañas e ilógicas. Y que hacen les hacen dudar unos de otros (¿serán los mismos amigos, los que se sentaron a comer? ¿Pensarán igual? ¿actuarán de acuerdo a lo esperado, a lo que esperan de ellos?).

Más allá de las actuaciones, es preciso prestarle atención a la coherencia de la historia y a su posibilidad real y un tanto cruel, cuando cada personaje se cree con el derecho y la libertad de ser él mismo en desmedro y perjuicio de los muchos “otros” que también desean imponer su existencia por sobre la de sus “otros yo”.

Si estamos dispuestos a ver otras experiencias cinematográficas acerca de universos paralelos (últimamente muy en boga y popular), démosle una opción a esta obra, y de seguro nos intrigará tanto como para querer verla una vez más, y comprender las implicancias humanas que la física cuántica nos ofrece.

Más recientes
Más populares

No hay comentarios,

¡sé la primera persona en comentar!

6
0
0