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¿Miranda Priestly o el novio de Andy?

Spoilers

La primera vez que vi la película “El diablo viste a la moda”, allá por el año 2006, quedé con la sensación de no saber bien quién era realmente el villano. Eso habitualmente sucede en las películas en las cuales los personajes son grises, cuando tienen sus virtudes pero a la vez son moralmente incorrectos. Cuando no los podes deducir por la complejidad psicológica con la que se manejan. Pero aquí estamos hablando de una comedia con personajes estereotipados, los cuales son blancos o negros. A partir de aquí tengo que dar aviso de spoiler para quienes no la vieron.

Quienes vimos este film sabemos que Andy es una mujer inteligente, excelente alumna, tiene buenas calificaciones pero carece de contactos, y está buscando referencias porque ambiciona hacerse de un buen nombre en el universo editorial. Esa ambición inicial la cruza en el camino de Miranda Priestly, una jefa altamente presionadora, para quién hay que estar a disposición 30 horas del día.

Si hablamos de villanos encantadores, Miranda evoca el último grito de la moda: siempre impecable, clásica, atemporal, vistiendo las grandes marcas, definiendo ella los estilos y las temporadas, dice lo que se puede y no se puede hacer en el mundo de la moda. Se impone solo desde la mirada, y el hecho de sentir su nombre hace que todo a su alrededor se prepare para que todo a su llegada sea perfecto. ¿Podemos tildar realmente de villana a una mujer perfeccionista y controladora? Para esta conclusión hay que tener en cuenta el efecto de ella en la vida de Andy. Pero primero presentemos la contracara.

El joven Nate, quién fuera la pareja de nuestra protagonista al momento de inicio de la película, es una persona rodeada de un pequeño grupo de amistades en común con Andy, es también un chef que ambiciona con ser su propio jefe y, si bien su universo no es tan extenso como el imperio de Mirada, su relación con el control puede verse en cierta comodidad ante un costumbrismo y rutinas que luchará por mantener a lo largo del film.

Y mientras el mundo de aquel 2006 declaraba a Miranda Priestly la gran villana de la película, mis estudios cinematográficos sobre guion me decían lo contrario. Los autores con los que yo trabajaba indicaban la figura del villano como un ser o entidad que se opone a los deseos del protagonista, mientras que la figura del ayudante o mentor se refería a una autoridad que ayuda al avance del protagonista a su meta. En aquel momento sentí que el personaje de Miranda estaba siendo incomprendido.

Años después, una ola del revisionismo feminista sobre los contenidos llevó a cuestionar las actitudes del novio de Andy como el verdadero villano, ya que él era el que estaba en oposición a que ella eligiera permanentemente su trabajo por sobre su relación. Él la veía cambiar y no quería aceptar e ir junto con ese cambio, era la verdadera fuerza que oponía resistencia a la heroína. ¿Es realmente Nate el villano de la película? ¿O será que incluso los estereotipos pueden tener sus matices?.

Esta nueva mirada que pone a Nate en el ojo del huracán viene en relación al acuñamiento del término toxico a las relaciones insanas. Y tenemos al personaje de Andy aborda la totalidad de sus relaciones desde la presión, una presión a ella misma por demostrar lo buena que puede ser (todo el tiempo está demostrando cosas a quienes la rodea) y la presión que deja que otros ejerzan sobre su vida.

Miranda y Nate triangulan con Andy niveles de presión que hacen que la heroína llegué al borde del colapso y finalmente aprenda a poner límites a los demás. Si bien hubo algunas situaciones en las que Andy se logra imponer, el primer límite claro que puede verse es hacia Christian Thompson cuando le clara que “no es su nena”.

Después de ello, Andy comienza a mostrar desacuerdo y confrontar muchas actitudes de personas a su alrededor, incluyendo a la misma Miranda. La escena en la cual Andy arroja su teléfono en la fuente de los Ríos de la plaza de la Concordia en París, es una oda a la liberación de todos quienes han tenido malos jefes. Y para cerrar el ciclo de presiones ejercidas, en una de las escenas finales, Andy marca los límites a Nate, cuando en una conversación él dice que se mudará, la invita a seguirlo y ella se niega.

Entonces ¿Miranda Priestly o Nate, el novio de Andy? Podemos concluir que ambos personajes son los que empujan a Andy a finalmente ser una mujer que toma las riendas de su vida, que deja de presionarse para ser perfecta y exige que su alrededor respete sus límites. Miranda y Nate son entonces dos caras de una misma moneda…

De todos modos, si hubiera que elegir un team, yo me quedo en el equipo de Miranda Priestly.

Lectores, lectoras ¿Usted a quién elegiría?

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