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The 8 show: de fábulas y de espectáculos económicos

Hay una pregunta que claramente te desenmascara tu ideología, sistema de creencias, o bases fundamentales de tu cosmovisión. Ya sea como lo quieras ver, la discusión sobre "trabajar o morir de hambre" va a estallar en debates según la ideología política que tengamos, y gira básicamente en torno a la libertad y las condiciones de trabajo en una sociedad capitalista. ¿Qué tiene que ver esto con The 8 show? todo, en realidad esto tiene que ver con todo el mundo y básicamente con todos los productos de este género.

Nuevamente Netflix nos trae un thriller de supervivencia o drama survival coreano al igual que lo fue la exitosa The Squid Games. Aunque cronológicamente The 8 show es anterior, porque está basada en el webtoon Money Game del año 2021. De nuevo hay una competencia mortal en la que los personajes son forzados a participar de juegos o situaciones extremas donde su vida está en riesgo. Van a explotar los elementos psicológicos de cada personaje, así como sus motivaciones, sus miedos y los límites morales que cada uno tiene. Todo esto tamizado con una crítica social, a través de distintos recursos estilísticos de la puesta en escena y la intriga. Todo esto está bien, cumple con el género a rajatabla. Pero acá nos vamos a centrar en lo político y como se desarrolla esto de “trabajar o morir de hambre” en la serie. Y más precisamente con la secuencia que da inicio y que planta un recurso que luego iremos viendo de manera más sutil. Esta discusión, por más que lleva tiempo en el pensamiento de la humanidad, hoy más que nunca sigue habitando discursos en distintas partes del mundo.

Desde una perspectiva más liberal, la libertad económica y el libre mercado son esenciales para el desarrollo individual y colectivo. Por eso, las personas tienen la libertad de elegir su trabajo y, a través del esfuerzo y la iniciativa personal, pueden mejorar su situación económica. La protección de la propiedad privada y los derechos de los empleadores son fundamentales para el funcionamiento eficiente de este mercado.

En cambio, desde una perspectiva socialista o marxista, se critica que en un sistema capitalista la elección de trabajar o morir de hambre no es realmente una elección, sino una imposición. Porque los trabajadores se ven obligados a vender su fuerza de trabajo a menudo en condiciones desfavorables porque no tienen otra alternativa para sobrevivir. Además, el sistema capitalista tiende a concentrar la riqueza y el poder en manos de unos pocos, lo que perpetúa la desigualdad y limita la verdadera libertad de la mayoría. Todos los individuos deberían tener garantizados ciertos derechos básicos, como la alimentación, la vivienda y la salud, independientemente de su capacidad o disposición para trabajar.

Nos vamos a centrar solo en uno de los personajes, Piso 3, porque le toca esa habitación en un juego donde hay 8 conectadas por escaleras. Antes de comenzar el survival hay una presentación de este personaje, que es el protagonista, ya que recibe el mayor tiempo de desarrollo, más que nada en el primer capítulo. En la primera secuencia ya se nos plantea que él prefiere morir y lo vemos intentar suicidarse. No lo hace, pero al llegar a su casa unos matones lo están buscando, les debe dinero. Llama la atención la relación de aspecto de toda esta secuencia, está 4:3, como la del cine mudo. A continuación, todo se vuelve como stop motion y una típica película de persecuciones de aquel cine “primitivo” de Buster Keaton o Chaplin. Esta elección de profundizar sobre la puesta trayendo recursos del mudo es muy interesante, ya que fueron los momentos en que el cine soltó a las otras artes como el teatro, la novela o la pintura y encontró su especificidad, la del movimiento y el montaje. Además de ser un espectáculo para el pueblo y con una fuerte mirada sobre las clases trabajadoras.

Jacques Rancière, un filósofo francés, conocido por su trabajo sobre la política y la estética, habló mucho sobre cómo Charlie Chaplin trasciende el lenguaje del cine y lo transforma en algo mucho más significativo. Para el autor, el arte tiene la tarea de cuestionar y redefinir las normas establecidas de la sociedad. A través del concepto de la "distribución de lo sensible" refiere a cómo se organizan y perciben las experiencias sensoriales y estéticas en una sociedad. Por eso, la tarea del arte es redistribuir lo sensible, es decir, cambiar la forma en que vemos y entendemos el mundo.

Chaplin no solo era un actor, sino también un director y creador que innovó en la forma de hacer cine. Sus películas combinan comedia y drama de una manera que era inusual para su tiempo. En películas como "Modern Times" y "The Great Dictator", Chaplin utiliza el humor y el slapstick para abordar temas serios como la industrialización, el capitalismo, y el totalitarismo, haciendo que el cine sea una herramienta para la crítica social. Chaplin, especialmente a través de su personaje del "Little Tramp" (el vagabundo), creó un lenguaje cinematográfico que era comprensible para personas de todas las culturas y lenguas. Este lenguaje universal permitió que sus películas tuvieran un impacto global, trascendiendo las barreras culturales y lingüísticas.

Al comienzo de la serie, como comentamos, vemos esa secuencia de persecución que reenvía directamente al cine de Carlitos. Intenta mostrarnos un principio del lenguaje del cine, casi como un estado cero que promovía cierta igualdad, una trascendencia total de este lenguaje universal. Cualquier persona, sin importar su clase social, iba a deslumbrarse con lo que pasaba en la pantalla. Por eso la serie nos muestra de manera brusca la diferencia cuando llega a un set de rodaje. Con la instauración del modelo clásico, que vino después de Chaplin, ciertas normativas transformaron el lenguaje del cine para siempre. Por eso el descontento de Piso 3, cuando se pregunta: “¿por qué siempre ruedan en su barrio?”, y la productora le contesta: “porque hay muchos pobres” y además concluye con que se puso de moda. Ya no importa ese lenguaje universal que lograba el cine a través de los movimientos y de una puesta en escena, ahora todo se trata de un producto, de un enlatado que funciona por el simple hecho de que muestra el barrio. Esta dicotomía entre los dos lenguajes crea un constante juego en el que vemos a los personajes antes de entrar al juego en una relación de aspecto 4:3 y cuando entra en una más 16:9. Piso 3 parece que no tiene elección, tiene que trabajar pero su salario no le alcanza porque además de vivir tiene que pagar una deuda que contrajo al caer en una estafa por querer tener más dinero, pero se da cuenta que con lo que puede conseguir jamás va a poder saldarla. Por eso entra al juego. Le ofrecen la posibilidad de alejarse de ese mundo, escapar: no trabajar. Y ahí está el asunto, él puede elegir, puede elegir no trabajar y entrar en un lugar donde supuestamente le dan agua y comida, solo tiene que permanecer hasta que alguien de los que está ahí muera. Como es obvio por el género, ya sabemos que lo que elige el personaje es básicamente entrar en un juego de supervivencia donde prácticamente las posibilidades de morir son aún mayores. Y al final era, o seguís trabajando por un salario que no te alcanza o te metes en un juego donde vas a morir. O mejor dicho, ¿estás en ese lenguaje universal en el que todas las personas puedan entenderse y de verdad ser iguales o estás en un producto que segrega y aliena con normas y gramáticas claras?

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