El Padrinos III, Sofía Coppola como actriz es buena productora  

Que decir qué decir más de lo que se pudo haber dicho sobre el padrino I y II, son extraordinarias. Creo que la una de las mejores fotografías del cine pertenece a ese Clemenza joven, a espera del policía, pegado a la puerta y listo para disparar a cambio de robarse la alfombra de la casa. ¿La mejor escena? El mismísimo Padrino jugando en el cultivo de tomates con un niño que no sabe que está actuando y lo lleva majestuosamente hasta la escena de su muerte, no solo Marlon Brando demostró ser un gran actor, sino gran director con mucho método para poder crear una actuación tan natural, tan dramática en la que el niño puede seguirlo en lo que para él pequeño, solo se trata de corretear entre plantas de tomate. Ese monumento se lo dejamos solo a Brando. La última saga vino a mostrar el nepotismo de Coppola, ser director no te hace dueño de una obra maestra en la que puedas incluir a cualquier persona. Habría que borrar del mapa la tercer parte del Padrino: un Andy García descolocado, un Padrino Bueno impensado y mal armado y una Sofía Coppola que hace ojitos todo el tiempo y que gracias a Dios, se dedicó a producir María Antonieta, otra pequeña obrita de arte (llena de escenas que nadie ve) le adjudico ahí un punto a su gran evolución. Las comparaciones son odiosas pero en el cine son necesarias. Hay muy pocos villanos que se pueden redimir con el tiempo -me expresé mal- redimir no, identificarse, curiosamente, aunque no los perdonemos ni los justifiquemos como el Walter White de Breaking Bad pero en el caso del Padrino III, ese Padrino bueno, el que se quería salir del hampa era injustificable, imperdonable, inentendible y muchos “in” mas, sin justificativo aparente, quizás porque estaba cansado y seguía ¿Enamorado? De Kay así de repente no quería ser más Padrino (no te la cree nadie). Mal guionada, mal armada y los personajes puestos en lugares en donde entraban cuadrados y metían triángulos, fácil de espoilear: en la escena a la salida de la ópera luego que el primogénito de Michael actuara en La Rusticana, era tan obvio. Don Corleone nunca hubiese permitido la III, habría hecho todo para que no la filmarán, les habría hecho “una oferta que no podrían rehusar”, qué lástima que existió el Padrino III porque denosta las actuaciones gloriosas de Marlon Brando, Al Pacino, Robert de Niro, John Cazale y por supuesto de uno de los personajes más ocultos, no fue al menos relevante pero destacable para mí , el Tom Hagen de Robert Duvall; luego de ese último coso, se vieron plásticas porque de alguna manera las tres secuelas arman una familia, la última deforme con cuatro brazos y 18 ojos. Haciendo un poco de pensamiento romántico si no existía la última no se podrían ver la bellezas de las anteriores...pero ni eso. FUE MALA INNECESARIAMENTE, ESTUVO DE MAS. A veces la industria del cine no sabe dónde parar y apuesta más alto en las sagas posteriores haciéndolas caer al infierno de Dante. De todos modos me saco el sombrero ante Coppola, chapeau, hasta casi que le perdono el último Padrino que hizo, pero para que engañarme, no puedo, aunque sin él no habría Padrino I y II.

LIGHT

Ilumina y aumenta su visibilidad — ¡sé el primero!

Comentarios
Tendencias
Novedades
comments

¡Comparte lo que piensas!

Sé la primera persona en comenzar una conversación.