El romanticismo, es un movimiento cultural nacida a finales del siglo XVIII en Europa, que ha trascendido sobre todos los demás, de manera categórica. Movimiento que destaca el sacrificio emocional mas allá de la muerte. Y que en el cine, es donde mejor se puede apreciar en nuestros días.
La tecnología nos propone en el cine, la televisión y los celulares, un entretenimiento que antes solo se canalizaba con la imaginación que nos brindaban las esculturas, la música, obras pictóricas, y fundamentalmente las novelas escritas. En este caso, no creo que haya otra persona más relevante, que supo lograrlo, como Tim Burtom. Notorio director de cine, guionista, dibujante y animador hollywoodense.
Más halla de grandes guiones, u otros directores con profundo dominio sobre las artes cinematográficas, es este gran director, quien logra mezclar la ternura y el terror con armonía. Su praxis, sobre las artes visuales, más la excelente y sensible orquestación de sus ambientaciones, logra, una unidad de estilo, que conmueve, al punto de la ternura a la mayoría de los espectadores. Ternura que se amalgama con el horror, que se anuncia incipiente, en cada una de sus propuestas visuales.
Sin embargo, esto sólo llega, cuando se encuentra con un protagonista, que propone, con su interpretación lo necesario para que esto suceda. El mas alto nivel, de logro poético, es alcanzado con la presencia de uno de los mas camaleonicos actores, que hoy todavía, tenemos la suerte de tener. Johnny Depp, actor reconocido de Hollywood, muy requerido por varios directores, amado por toda una generación de espectadores de cine; nos presenta con suma elocuencia personajes a través de amaneraciones conductuales, incluso pantomimicas, donde destaca su excelente manejo, del lenguaje corporal, logra hacer una propuesta que crea unidad de estilo con la linea artística del gran director, provocando emoción en el espectador, gracias a una interpretación de ternura, con la locura y el horror. Caracterización que logra, cada vez que se lo propone, incluso a través de las mascaras a las que se somete para su interpretación.
la primer película, donde pude apreciar este suceso, fue con la historia de Edward, el joven manos de tijeras, donde si bien la luz utilizada, filtro que prevalecía en la película, no era a la que comúnmente nos sumerge este director; con el actor, fue relevante para construir el punto de vista ya mencionado. clara búsqueda no solo con la elección del actor, que funciono como protagonista, sino, con el apoyo simbólico emocional de la leyenda del terror Vincent Price, que para sumar al valor cinematográfico que marcó a dicha obra, fue la última que realizó el gran actor.
Por otro lado, la película que mas alcanzó su matiz poético, fue con el jinete sin cabeza, personaje de ficción de la Edad Media, cuya mitología celta o la alemana, hubo de alcanzar popularidad gracias al relato corto de Washington Irving y que la animación de Disney catapultó a toda una generación, donde seguramente se sentó la base del terror, el humor y la ternura, que esta dupla, logró.


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