En el mundo de las películas de superhéroes es muy difícil adentrarse a criticarlas como una cinta cinematográfica más. Son pocas excepciones las que nos brindan algo mucho más que simple acción o comedia y nos sumergen en intensas historias. Deadpool & Wolverine se quedó del lado difícil de analizar y nos regaló una historia que, para mí, es la más floja de las tres y nos dio (de nuevo) un universo salvado por los viajes en el tiempo y las líneas temporales y viejos conocidos. Aviso: hay spoilers.
Para aclarar de entrada: soy una persona que disfruta muchísimo las películas de superhéroes y en especial las de Marvel. Crecí con ellas, junto a Spider-Man de Sam Reimi, vi nacer a Iron Man y los seguí desde ese entonces hasta llegar a la cúspide del fanatismo que fue Avengers: Endgame. Desde ahí, siento que todo fue empeorando gracias al factor viajes en el tiempo que abrió posibilidades literalmente infinitas. ¿Querés traer a un personaje que murió? Podemos. ¿Querés cambiar el curso de una historia? Podemos.
Deadpool & Wolverine tiene como base estos viajes temporales, tanto en la trama como en los chistes. Ya conocemos el humor del antihéroe más famoso de Marvel: ácido y siempre al límite de todo, algo que personalmente disfruto un montón. Es el tipo de películas que disfruto y en el que muchos encontraron un aire fresco pero, con la tercera edición siento que se fue todo de las manos. Algo de su esencia se perdió en el camino y acá intentaré explicarlo.

Primero, creo que es el guion más flojo de la trilogía. Se basa, básicamente, en reírse todo el tiempo de Disney y su intervención en la compra de Fox y de su liderazgo ahora en las películas. Entiendo, es una gran burla, pero consume casi todos los remates de la cinta. Ojo, me divertí mucho durante la película, pero las dos primeras entregas son muy superiores en cuanto al humor. Eran más inteligentes y sí, había una libertad creativa aún más grande.
En cuanto a la historia, le falta muchísimo pero es lo que es: un fanservice desmedido para que todos puedan disfrutar. Obvio que hay cameos (y muchos), y no voy a negar que cuando apareció Wesley Snipes como Blade me emocioné. La película es eso y no se le puede pedir más. Se siente también y es un punto a favor, como un homenaje a esos héroes que personas como yo vimos cuando éramos niños o adolescentes y quedaron en el olvido por el paso del tiempo o la mala calidad de sus películas como Elektra (2005) de Jennifer Garner o Johnny Storm (4 Fantásticos de 2005) de Chris Evans. De hecho, en los créditos finales hay un video con escenas de toda esa época a modo de recuerdos y homenajes.
Otro de los puntos flojos y lo que más me “molestó” e impactó a esta altura de la industria y el presupuesto que maneja es el mal CGI y pocos efectos prácticos que se usan. No es una novedad que en el MCU se abusa por demás de la pantalla verde pero hay momentos tan simples como un salto de Wolverine de un micro que ni siquiera se siente real. La escena de apertura con el baile de Wade Wilson parece sacada de una película de los 2000. Y perdón pero a mi parecer, arruinaron lo que muchos esperamos: la máscara icónica de Wolverine. Se ve completamente falso y horrible y me hace realmente preguntarme: ¿este es el futuro de todo? ¿No aprendieron de errores de efectos especiales del pasado? ¿Hugh Jackman no podía ponerse una máscara?

El MCU continúa en un descenso al fracaso y ni siquiera esta dupla icónica parece intentar salvarlos. De nuevo, amo estas cintas y no viene de un lado de hater: me fascina la dupla de Ryan Reynolds y Hugh Jackman porque la química se siente genuina. Sus actuaciones son espectaculares junto con la de Emma Corrin que me pareció muy bueno su papel de villana como Cassandra Nova (desperdiciada en mi opinión, pero bueno).
¿Qué continuará ahora? Y, la respuesta es poco clara porque lo único que se está haciendo es expandir aún más las posibilidades con los viajes temporales de la TVA (Time Variance Autorithy) introducida en la serie Loki y ahora resulta que, algún Dr. Strange pasó por The Void (ese lugar donde va el desperdicio de las líneas temporales) y dejó un anillo que sirve para abrir portales a otras dimensiones (el mismo que usó Ned en Spider-Man: No Way Home). Qué conveniente.
Para finalizar, creo que esta fue una oportunidad desperdiciada por parte de Disney y Marvel para enderezar un poco las cosas. Si bien se burlan del recurso de los viajes en el tiempo, es literalmente lo que hacen en la película. Ryan Reynolds dio todo por Deadpool y es la persona ideal para el personaje y ni hablar de Hugh Jackman, quien hace más de 20 años que viene interpretando a Wolverine y nació para hacerlo. La nostalgia se deja ver en esta entrega pero no está a la altura. ¿Ustedes qué opinan?
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