En una época, mucho antes del streaming, tenía VHS. Demasiados VHS. Comprados o grabados de la tele. Uno de esos era “Trainspotting” (Danny Boyle, 1996). ¡Y las veces que le habré dado play a ese cassette!. Agradezco a mi madre que en ese entonces me permitió, con menos de 18 años, ver una película para adultos. Hay muchísimas obras que me formaron y me inspiraron, pero es evidente que una de las primeras fue esta. Recuerdo verla repetidas veces, más efocado en cómo estaba filmada, que lo que estaba pasando. Mucho antes de entender sobre la forma, el lenguaje cinematográfico o la puesta en escena. Había algo ahí que me estimulaba, que me transmitía sensaciones, que me hacía querer ver una y otra vez los planos, los movimentos de cámara o los cortes, sin siquiera entender porqué me gustaban tanto. Casi 30 años después, la miro con otros ojos, pero sigo estando fascinado con ella.
56 cosas que amo de Trainspotting
1. El pie que irrumpe en plano, corriendo, y la batería frenética de “Lust for Life”, de Iggy Pop. ¡Asi se empieza una película!
2. La narración en off, como una persona bajo la influencia, que arranca a hablarnos desde algún lugar, sin aun darnos tiempo a asentarnos en lo que estamos viendo.
3. Hay películas que abusan del recurso de congelar la imagen y presentar al personaje. Pero “Trainspotting” es cool por dónde se la mire.
4. Ese espacio arruinado. El agujero en la pared. El techo. Ese pasillo de otro color. La dirección de arte es fantástica. Como si vivieran en un lugar que, literalmente, simboliza sus vidas.
5. El detalle de Renton empujando a Tommy en la foto del equipo puede ser divertido, pero bastante más interesante es verlo en retrospectiva, sabiendo que es Renton quién “empuja” a Tommy a las drogas más adelante.
6. Este plano de Sick Boy quejándose porque le cobran una falta que sin dudas merecía. Algo que describe perfectamente al personaje, que intenta siempre salirse con la suya.
7. Otra gran presentación: Begbie, derribando de una violenta patada al contrincante, riendo como un niño, porque es simplemente un psicópata.
8. Y el pobre de Spud, obvio, al que le hacen un gol. 
9. El humo del cigarrillo saliendo por la boca de un Renton completamente drogado.
10. Una de las frases de los 90s.
11. Sick Boy pasándole la lengua a la jeringa previo a usarla en su novia. Grotesco, pero efectivo.
12. El brutal y efectivo corte de plano cuando Begbie golpea la bola y ésta es embocada en el hoyo.
13. El rojo furioso detrás de Swanney, quien les provee las drogas. Curioso que él está impoluto de la rojiza iluminación.
14. Pero Renton completamente bañado en rojo. 
15. “Whate fak arrrr thissssss?!”. En ese entonces, estaba obsesionado con el acento escocés de los actores en “Trainspotting”. Por mucho tiempo, siempre quise imitarlo cuando hablaba inglés.
16. La sonrisa socarrona de Renton.
17. Otra maravilla de la dirección de arte.
18. La cara de satisfacción de Renton al evacuar. Debería estar sufriendo realmente si consigue ese placer en un baño tan repugnante.
19. Uno de los mejores momentos del cine de esa década.
20. Y uno de los mejores planos, por supuesto.

21. Los cortes acercándose y alejándose de Spud mientras tiene su entrevista. Realmente transmiten el estado mental de un tipo bajo estupefacientes.
22. El particular rostro de Ewen Bremmer merece planos así.
23. Este freeze frame de Begbie.
24. El grito de Begbie cuando está a punto de desatar una pelea en el bar. Este tipo está demente. Qué actorazo es Robert Carlyle.
25. Lo aburridos que están Renton y Sick Boy mirando el video sexual de su amigo, Tommy.

26. “Wharrar iu tu takin ABAUT?”
“Futbal. Wharrar iu tu takin ABAUT?”
27. El contraste de color entre el rojo del boliche y el azul de la noche, en sintonía con sus outfits.

28. Spud puede tener una resaca tremenda y darle asco ese desayuno, ¡pero a mí siempre me resultó apetecible!
29. ¿Cómo no amar este plano?
30. Todos tenemos un amigo que tiene un plan pésimo, pero igual hay que hacerle el aguante. Les digo la verdad, me re daría ganas de irme caminando hasta allá.
31. Pero no siempre hay que hacerle el aguante. Me encanta el contraste de ellos tres, hartos, y Tommy solo ante la inmensidad.
32. La expresión de Renton cuando Tommy le muestra el dinero para comprar droga. Parece un perrito que le mostrás un pedazo de comida cuando estás cocinando.
33. La pinta de todos estos reventados sobre la barra. El turista asomado atrás, sin saber lo que le espera.
34. El pasito que dan mientras giran alrededor de la barra.
35. Momento polémico. Cuando vi esta película siendo joven, esta parte no me hizo nada. Era una escena más y listo. Claro que ahora, siendo padre, la veo de otra manera. Muy dura. Quizás, desubicada. Pensándolo en el presente, creo que no había necesidad de mostrar al bebé muerto. ¿O sí? ¿Había que verlo para generar el impacto en los espectadores como en los personajes? A veces, sugerir es mejor que mostrar. Fuera de todo esto, lo amo por lo que significa en la película. Cada uno tendrá su parecer.
36. De todos modos, la actuación de Jonny Lee Miller aquí es suficiente.
37. La convicción de Begbie en darle un sermón a Renton, siendo él un tipo que no está a la altura de dar sermones.
38. La sobredosis de Renton. En esa época, no había películas que mostraran las cosas como las mostró “Trainspotting”. Me encanta que Renton está hundido debido a la droga, pero también está en una tumba.
39. La palmadita en la cara que Swanney le da a Renton, despidiéndose.
40. La postura, la voz, la mirada. Realmente creemos que Renton dejó la drogas. Muy sutil y brillante actuación de un joven Ewan McGregor.
41. La cara de Renton cuando se da cuenta que Begbie cayó en su departamento tras robar un banco.
42. La expresión de Begbie comiendo papas lo más tranquilo mientras Sick Boy y Renton discuten.
43. Este brindis entre Renton, Sick Boy y Begbie.

44. Y Spud, solo.
45. Este plano a lo “Abbey Road”. El ritmo de la caminata. La música.
46. Me fascina este juego de sombras mientras caminan por el pasillo hasta llegar a la puerta del dealer.
47. El momento feliz entre amigos luego de tantas pálidas.

48. Seguido por este breve momento. La luz natural cálida evoca muy bien la alegría que están experimentando. Sentirse bien como grupo, con ellos mismos. Es como si hubiese vuelto el tiempo atrás y todo está bien.
49. La expresión de decepción y hartazgo de Renton en contraste con la resignación e inmutez de Sick Boy, viendo como Begbie nuevamente provocará un acto de violencia sin justificación. La alegría terminó.

50. Estos dos primeros planos entre Renton y Begbie. Tan fríos. Ya no hay rastros de la felicidad (o amistad) que experimentaron hace minutos.
51. Este plano que contrasta al anterior, cuando celebraban y se abrazaban. 


52. Este momento siempre me gustó cuando la veía hace años, pero solo cuando volví a verla en cine en una función especial, que le di un nuevo significado. Me gustaba ver a Renton tomar ese vaso con agua de la canilla. El tiempo real llenándolo y tomándolo hasta al fondo. ¿Tenía tanta sed? ¿O es que necesitaba aclararse la garganta antes de llevarse el bolso con dinero? Pero ahora me gusta interpretarlo como que ese vaso de whisky es él y al vaciarlo, llenarlo de agua cristalina y tomarlo, está simbolizando la desintoxación por la que pasó. Es limpiarse de todo el daño que hizo y tomar un trago de pureza, como también dejar atrás a los amigos de siempre.

53. Miren a Begbie, tan terrible que es, dormir como un bebé.
55. La mirada triste y asustada de Spud. ¿Cómo no tenerle pena?
56. Y así cómo la película comenzó con Renton huyendo de cámara, aquí nos toma de frente. Primero, el miedo. Ahora, la esperanza. Está mirando hacia adelante, hacia algo que no vemos, pero le inspira confianza. Lo vemos en su rostro. Eligió la vida. Es todo lo que necesitamos saber.




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