La lleva maldita en "It Follows". 

El terror en It Follows se deriva de una entidad que persigue a su víctima de manera lenta, pero implacable. Esta maldición es única, ya que se transmite a través de relaciones sexuales. A diferencia de otras películas de terror que dependen de los sustos inmediatos (jump scares), It Follows construye una atmósfera constante de ansiedad y paranoia. La presencia maligna no es ruidosa ni espectacular; actúa de forma silenciosa y ominosa, lo que aumenta la tensión de manera progresiva a lo largo de toda la película.

En cuanto a su clasificación, It Follows puede ser evaluada así:

  • Sexo y desnudez: Moderado. Aunque hay escenas de sexo y desnudez, no son gráficas ni explícitas.
  • Violencia: Moderada. Contiene violencia, pero no es excesiva ni explícita.
  • Blasfemia: Moderada. Se utiliza lenguaje fuerte en ciertas escenas.
  • Abuso de sustancias: Leve. Hay consumo de sustancias, pero no es un tema central.
  • Contenido intenso y aterrador: Fuerte, debido a la tensión psicológica y la atmósfera inquietante que predomina a lo largo de toda la película.

A pesar de que no soy un gran fanático de las películas de terror, debo admitir que It Follows logró capturar mi atención debido a su enfoque único en el suspenso y la sensación incesante de ser perseguido. La película logra construir un miedo profundo y persistente sin depender exclusivamente de los típicos sustos repentinos. Uno de los momentos más impactantes ocurre cuando la protagonista, Jay Height (Maika Monroe), se encuentra refugiada en una habitación con sus amigos, creyéndose segura, pero de repente una figura alta y desfigurada aparece de manera lenta y aterradora atravesando a su amiga para alcanzarla a ella. Esta escena se convierte en uno de los sustos más memorables porque no recurre al ruido fuerte ni a la música típica de los jump scares, sino que se apoya en la atmósfera de tensión que ya estaba bien establecida.

escena de It Follows (2014)

En cuanto a jump scares famosos, vale la pena mencionar una escena de El Exorcista III (1990), conocida como la “escena del pasillo”. En ella, una enfermera camina tranquilamente por un hospital vacío, y de repente una figura en bata blanca la ataca con unas tijeras quirúrgicas gigantes. Este susto es famoso porque la calma previa es interrumpida de manera abrupta por una acción brutal, logrando un impacto aterrador sin recurrir a los típicos indicios de que algo va a suceder, como la música o el ruido de fondo. Aunque It Follows tiene menos jump scares, su atmósfera de tensión constante logra efectos similares.

escena de El Exorcista III (1990)

Un aspecto interesante de It Follows es que desafía la norma del cine de terror de que el miedo solo se construye en la oscuridad. En esta película, muchas de las escenas más aterradoras suceden a plena luz del día, en lugares aparentemente tranquilos, como un campus universitario bien cuidado. Esta elección refuerza la idea de que el peligro puede estar presente en cualquier momento y lugar, incluso cuando menos lo esperas, lo que aumenta la sensación de vulnerabilidad y ansiedad en el espectador.

Aunque en algunos momentos la tensión parece disminuir un poco, It Follows logra mantener al espectador en vilo gracias al desarrollo de sus personajes y a la amenaza siempre presente de la entidad que los persigue. La película está ambientada en un paisaje que evoca la estética de los años 80, lo que añade una atmósfera nostálgica a la experiencia. A pesar de no ser una película extraordinaria, logra su cometido: generar miedo e incomodidad a lo largo de sus 1 hora y 40 minutos de duración, un poco excesivo para mí.

escena de It Follows (2014)

La película me recordó al juego de “la lleva”, en el que uno de los jugadores tiene que perseguir a los demás y tocarlos para pasarles la responsabilidad de ser quien “la lleva”. En It Follows, la maldición funciona de manera similar: la víctima debe pasarle la maldición a otra persona, lo que crea una dinámica tensa en la que los personajes nunca pueden relajarse ni sentirse completamente seguros.

Aunque la película deja algunas preguntas sin responder sobre la naturaleza de la entidad que los persigue, It Follows puede clasificarse dentro del género de horror psicológico y sobrenatural, con un enfoque particular en la persecución constante. Su premisa es similar a la de Slender Man, y aunque no es una película que vería varias veces, merece ser vista al menos una vez por su enfoque innovador del terror.

En resumen, It Follows es un aporte sólido al cine de terror, presentando una propuesta fresca dentro del género de horror de persecución y psicológico, que logra captar la atención del espectador con su originalidad y atmósfera perturbadora. Aunque no es perfecta, cumple con los objetivos del género: generar miedo y dejar una impresión duradera.

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