ANTIHÉROES EN LAS PELÍCULAS:
Yo soy de la opinión, que la nueva generación de películas debería tener como foco principal de la misma, a la persona intermedia entre el superbueno y el supermalo. Como sería el caso de Luisa Ley, en la saga de Superman. Ese hecho no significa que los personajes extremos pierdan su preponderancia, pero centrar la trama en la vida de un tercero, que mantenga el clímax de la película, sería algo interesante de compartir, supeditando los esfuerzos excesivos de poderes y fuerzas de origen extraordinarios. Otro caso donde mencionar lo extremo del antihéroe, es el seriado de “You”, el psicópata asesino perturbado por sus temores y su infancia traumática. A muchos no les gusto por el testimonio de su proceder, nada decoroso. Y a otros si les gusto porque supieron separar la trama esencial del hombre humilde tratando de encontrar su destino en la vida a toda costa, pero a muchos se le escapa esa posibilidad. Yo pienso, qué si a esa serie le hubiesen dado un carácter romántico, hubiese ganado muchos óscares. La compenetración amorosa o la magia trasmitida al público por los actores de “You” me revelaron una novela romántica a ultranza. Con ese mismo toque locuaz de asesinatos, pero no ejecutados por ellos, que suena muy sombrío, para su carácter. Y cuando habla de su carácter, me refiero a la energía trasmita a través de las grandes pantallas al público, y no al concepto que se quiso trasmitir por los directores. Ustedes bien saben que existen esos dos momentos. Volviendo al tema de los antihéroes, a mí en lo particular no me llama la atención, es como ir contra corriente al enfrentar la opinión pública de los espectadores. Yo, con mi poca experiencia en cine, y vista mi determinación por la prosecución del relato fundamental de la obra, por mi condición de escritor, sugiero ir al tramo intermedio, donde la película narra la historia del personaje que está entre los dos superpoderosos, bueno o malo… Quien sugiere narrar la historia a través del supermalo, debe tener en cuenta que la historia siempre estará limitada por su concepción primaria. Mientras que narrar la historia del tercero sería muy llamativa, refrescante, y podría estar seriada con conceptos sólidos de una sociedad digna. Eso suena al paradigma de paladín, de salvar al ser humano a toda costa sin pedir nada a cabio. Pero la diferencia sería substancial, al encontrar más posibilidades de prolongar y extender los capítulos el mismo. En realidad, para mí, se trata del mismo trabajo de guionista, solo que dirigido hacia el centro de los polos. Yo sé, que existen muchos factores económicos, de facturación y muchos otros juegan un papel primordial en la concepción definitiva de la película, pero si logra acceder a la alternativa de una nueva era del cine, determinando sus orígenes enfocados en el mero centro las tres historias plasmadas por la vida real. Estaríamos en presencia del atractivo de manejar las tres áreas a la vez, con el sumo cuidado de hacer vales los detalles determinantes, de lo que yo llamaría la tercera historia. Saludos y gracias…


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