A quién no le encantaría ver a su villano favorito asumir el papel de protagonista y lograr finalmente el final feliz que soñó, aunque eso signifique cortar algunas cabezas o tirar a sus competidores por algunos precipicios.
En la película, el personaje de Estella (Tipper Seifert-Cleveland/ Billie Galdston) es una niña antisocial e intensa con el icónico cabello negro y gris dividido por la mitad. Tras ser expulsada de su colegio, Estella viaja con su madre Catherine (Emily Beecham) a Londres en busca de un nuevo hogar, pero antes de instalarse hacen una parada en un impresionante castillo donde se está celebrando una fiesta. Catherine busca la ayuda de un viejo amigo.

Estella no puede resistirse a ponerse los vestidos de las invitadas y bajarse del coche acompañada de su perro. La niña deslumbrada termina en medio de un lujoso desfile de moda, sin embargo, tras una confusión es atacada por tres dálmatas. En la fuga, Estella va en busca de su madre y conversa al borde del acantilado con la presentadora de la noche, la diseñadora de moda baronesa (Emma Thompson). Estella se esconde, pero los dálmatas continúan la persecución y empujan a Catalina al abismo. Traumatizada por la culpa de haber provocado la muerte de su madre, Estella llega a Londres y acaba involucrándose con otros dos chicos que viven en las calles de los pequeños robos, Jasper (Ziggy Gardner) y Horace (Joseph MacDonald).

Pasan los años y el papel de Estella pasa a manos de la maravillosa Emma Stone. La protagonista sigue conviviendo con Jasper (Joel Fry) y Horace (el fantástico Paul Walter Hauster) y viviendo de pequeños hurtos, realzados por los fabulosos disfraces personalizados por Estella. El giro llega cuando, tras empezar a trabajar como limpiadora en los famosos grandes almacenes Liberty, Estella finalmente conoce a la extravagante y cruel baronesa, quien la invita a trabajar en su estudio. A diferencia de “Maléfica”, donde Angelina Jolie prácticamente se convierte en el hada madrina de la Bella Durmiente, en Cruella se puede percibir la divergencia natural de la protagonista, que inicialmente lucha contra sus instintos perversos, pero que, ante las dificultades de la vida, se rinde. Únete al lado oscuro de la fuerza, con un giro argumental digno de Star Wars.
A pesar de la inevitable transformación de Estela en Cruella, todavía apreciamos el lado empático y carismático del personaje, que expresa con toda su fuerza y colores sus características psicóticas y autodestructivas. Sólo podemos sentir simpatía por el personaje mediante la presencia de un antagonista mucho más malévolo que nuestra querida Cruella.

La película desprende una vibra de “El diablo viste de Prada” con “Star Wars” donde el personaje principal usa la mitad de la peluca de Miranda y la otra mitad de la de Andy. Esta similitud hace que Cruella sea familiar y aceptada por el público. La idea de utilizar el universo gótico y punk, revolucionando el mundo de la moda a través del personaje que utiliza el contraste del blanco y el negro para reflejar una división interna entre el bien y el mal es perfecta. No podemos dejar de mencionar la presencia de los tres dálmatas asesinos que casi acaban con el vestido del diseñador, aunque mi lado malvado habría apreciado este lado más grotesco de Cruella de Vil.



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