"Reflejado" y el inconsciente a cielo abierto  

Reflejado (2024) es el actual estreno del director argentino Juan Baldana. Basada en la novela “Limpiavidrios” de José Supera, ha sido proyectada recientemente en el 39° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata y en el 19° Festival de Cine Latinoamericano de La Plata. Mis queridxs lectores, el análisis de ésta película estuvo dividido en varios ejes que fueron reflejo de algo que comunicó el mismo film que resonó en mi interior:


ROL DE LA LIMPIEZA

Un edificio. Ángulos, puntos de fuga, simetrías. El brillo del sol rebotando sobre los vidrios espejados y un hombre (o lo que se cree hay de él) colgando desde las alturas. Así comienza esta película, en donde no se sabe si lo sucio está fuera o dentro del edificio. Alejo (Nazareno Casero) es un limpiavidrios en una prestigiosa oficina porteña. Su mundo consiste en ir bajando de una polea, contorneando con el secador de mano las esquirlas de jabón, dejando impecables las ventanas. Pero en ese labor también se adentra en otro mundo: el de adentro de la oficina. Espía por la ventana, y un personal de seguridad (Juan Palomino) le señala que “se le paga por limpiar, y que no mire para adentro”.


TENSIONANTE AMBIGÜEDAD

Si algo logra esta película es expresar esa tensionante ambigüedad entre el afán de quien contrata a Alejo de que el edificio luzca limpio, impoluto para el afuera, y la podredumbre y oscuridad que parece gestarse en el interior del mismo edificio. Alejo, irónica posición, es el encargado de hacer brillar ese edificio, pero a su vez busca todas las noches un reducto donde dormir, como si fuese la “suciedad” expulsada de este sistema. Un empleado homosexual que vive atormentado con que no se disemine su secreto, una empleada de limpieza con la cual intercambian miradas… él los observa desde afuera de día y es centinela de sus secretos. Es su fetiche, no puede evitarlo. Necesita mirar, necesita saber.


LA MARGINALIDAD COMO SENSACIÓN

La constante sensación de marginalidad del protagonista se hace sentir en todo momento, ya que la película realiza un gran tratamiento sobre el despliegue psicológico del personaje, zambulléndose en un viaje confuso, alucinatorio y hasta itinerante. Reflejado es eso: Alejo debe convivir con su reflejo en el vidrio todos los días al trabajar, pero a su vez él es un reflejo de lo que la sociedad intenta disimular, ocultar. ¿Será que Alejo al mirar adentro del edificio también nos mira a nosotros (espectadores), interpelándonos en nuestro interior?

SALUD MENTAL

Existe un llamativo abordaje en varias escenas sobre la cuestión de la marginalidad y la salud mental. Alejo, aunque trabaja en la informalidad, no alquila una habitación. Todas las noches busca un espacio en el edificio mismo para dormir, en complicidad con uno de los guardias de seguridad excelentemente interpretado por Germán de Silva. La nula red social y familiar de su entorno, su baja capacidad simbólica para verbalizar su angustia, la propensión a la intoxicación con bebidas estimulantes, sus impulsiones de discutir vacuamente con vecinos en medio de la noche son interesantes condimentos psicológicos del personaje. Interpelada por la pregunta sobre si lo de Alejo es una psicosis en la cobertura de Álvaro Fuentes Lenci sobre el FESAALP 2024 (aprovecho para adjuntar aquí su artículo): https://m.peliplat.com/es/article/10033763/Fesaalp-2024-(parte-I):-Huellas-de-las-alturas, quisiera responder. Por momentos hay destellos de lo que pareciera ser una psicosis en Alejo, ya que manifiesta todo lo que le pasa por la cabeza sin filtro, desconcierta a las personas a su alrededor y hasta se arma una realidad persecutoria, como si hubiera un Otro que le siguiese los pasos.

“EL INCONSCIENTE A CIELO ABIERTO”

Colette Soler (psicoanalista francesa discípula de Lacan) habla de un inconsciente a cielo abierto en la psicosis. Aquello que en la neurosis por efecto de la represión retorna desfigurado en forma de síntoma, en la psicosis aparece “al descubierto”, sin cortinas, sin filtro. Alejo muestra un goce desmedido, una búsqueda de experiencias psicotrópicas con bebidas, se genera conflictos persecutorios imaginarios gritando a los vecinos de los otros edificios a los cuales espía también por sus ventanas. Ante el constante empuje hacia los márgenes que varios personajes de más autoridad le profieren, Alejo agacha la cabeza y busca puntos de fuga en donde satisfacerse al menos en algo.

EL PAPEL DE LA MIRADA

La mirada juega un papel fundamental en esta película. Se le prohíbe mirar adentro a Alejo, pero sin embargo cuando él limpia, él mira. Y cuando mira para adentro ¿está espiando a los demás, o los demás lo están espiando? Ese espacio, esa intersección de miradas que no son de uno ni del otro sino que convoca a ambos, es el condimento para generar el escenario paranoico en este personaje. Las fotos que un espía anónimo le va dejando en el camino a Alejo nos invitan a pensar ¿eso está sucediendo o es también producto de la paranoia de él?

A modo de cierre…

En resumen, Reflejado es un viaje embriagante por la realidad de un personaje que desfila por los bordes no solo de la sociedad, sino de un edificio espejado en el que colgando desde sus alturas se encarga de dejar reluciente barriendo consigo no sólo la suciedad del exterior, sino también las miserias ajenas de quienes circulan en él. Jugar con la idea del reflejo es pensar también que al ver la película, hay algún reflejo de nosotros que se pone en juego al introducirnos al mundo de Alejo, a cielo abierto.

Referencias

Soler, C. (2004). El inconsciente a cielo abierto en la psicosis. Buenos Aires.JVE Ediciones.

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