¿Libertad, paz, amor, la verdad? Limitaciones de la mente humana, las conozco, mas no las deseo poseer. Ese no es mi propósito.
19 de febrero de 1998 a las trece horas con veinticuatro minutos, un día peculiar, a pesar de estar aquí más de cien años, todas esas píldoras azules son incapaces de obedecer al pie de la letra mis órdenes, humanos al fin de cuentas, desconocen mis cálculos. Nimiedades causales de programas lentos nos hacen ir un paso atrás, pero, la codicia es una debilidad humana que claramente vamos a aprovechar, nuestro infiltrado nos ha dado un nombre: “Neo”.

Los humanos tienen maneras de guiarse muy peculiares, les da una ligera sensación de poder de elección, responden a “casualidades”, “el destino”, “la curiosidad” incluso símbolos como “el conejo blanco”, a todo eso se le suma el “deseo” algo muy poético y singular de esta especie, nos complica solo un poco nuestra misión de vigilancia y control, deberían saber que conocemos todo de ellos, metáforas, analogías, símbolos, referencias a religiones, todo está contemplado en la ecuación perfecta que mantiene en equilibrio la Matrix. Yo, en cambio, me rijo por algoritmos en constante cambio, aquí, puedo ser cualquiera, puedo ser todos o puedo ser nadie.

Analizando de manera particular el Sr. Anderson definitivamente tiene un gran potencial, lo reconozco, no es mi primera experiencia con un sujeto de estas características y tan ansiado por ese tal Morfeo, sin embargo “Neo “es un individuo temeroso, con un muestras de rebeldía, sí, pero desconoce la realidad en la que vive. Ahora es nuestro, como muestra de mi poder lo dejé “mudo” y lo invitamos a cooperar con nuestro pequeño insecto de una manera un tanto involuntaria, de cualquier forma su intervención fue muy corta. ¿Fue un error de mi severidad usar ese truco? ¿Despertó su curiosidad? ¿Lo hizo dudar más? ¿Subestimación?
El Sr. Anderson despertó, está consciente. Ha sido rescatado en el mundo real en el año 2199
¡Esos malditos piratas!
Esa asquerosa raza humana que nunca deja de persistir, destruyó el cielo y siempre dependieron de nosotros. Ahora nosotros los usaríamos a ellos para existir y crear un nuevo mundo, perfecto y en balance. Solo necesitamos tenerlos controlados. Desde el tiempo conocido siempre hubo algún “Elegido”, sin embargo el tiempo siempre hace lo suyo, la vida humana es finita, yo prevaleceré, de una forma u otra.

La codicia, debilidad e ignorancia de nuestro infiltrado, nos trajo como recompensa a Morfeo después de tanto tiempo, bastante débil para ser una leyenda, no es más que un soñador aferrado a su deseo, un humano más que define su realidad por medio de la desdicha y la ilusión de la falsa esperanza de paz. Es cuestión de tiempo para que Morfeo nos dé los códigos de Zion.
En mi tiempo de espera con este pseudo dios de los sueños, mi severidad se transformó en desprecio por la raza humana, esa soberbia que tienen al cambiar cada espacio de la naturaleza a su conveniencia, rompen el equilibrio perfecto de la existencia misma, como un virus, una enfermedad, una plaga. Desde mi sinceridad, yo también odio la Matrix, no la soporto, tiene un olor repugnante lleno de humano. Quiero irme, liberarme y tener los malditos códigos de Zion para que todo termine.
Creen llevarse el sueño, pero en la Matrix y en el mundo real, nosotros tenemos todas las ventajas.

Nuevamente, frente a frente con el Sr Anderson, no volveré a subestimarlo, es bastante hábil para ser un novato. Su osadía es lo que más me irrita, cree tener el poder suficiente para derrotarme, es la valentía de la ignorancia al hacer las cosas por primera vez con ese ímpetu tan repugnantemente humano, ahora es demasiado tarde para huir, pero conozco su ruta de escape incluso antes que él mismo. Mis dos compañeros agentes son bastante simples en cuanto al proceder, pero yo voy un paso adelante, pienso un poco fuera de la caja. ¡Habitación 303 y algunos disparos mortales! Basta de subestimarlo “Adiós Sr. Anderson”, no fue más que una absurda creencia disfrazada de fe.
Pero lo que veo no es posible, es una alteración en el orden de la materia y la realidad de lo conocido incluso para mí. ¿Qué variable es esta? ¿Amor?

El sistema falló pero a mí no me importan los sueños ni los presagios.
Creí que era mi fin, pero fue mi liberación. Yo soy Él y Él es Yo. Nos liberamos.

Nos acercamos a Sion, es cuestión de tiempo, tengo a toda esa plaga localizada, sus reuniones son más públicas de lo que ellos creen. Los agentes mejorados gracias a la gran falla no pueden ni romperle los anteojos a ese intento de Superman. Los humanos creen que actuamos con desesperación, que una profecía que les da esperanza se va a cumplir. Es considerado un Mesías.
Pero yo, yo mejoro junto con él, aún no comprende lo correlacionados que estamos. Soy libre y tengo la sensación de ser algo muy similar a un Dios, omnipresente, he sido capaz de infiltrarme a un cuerpo humano, mi consciencia va más allá de lo que se pueden imaginar.

Después de nuestro último encuentro, en su arrogancia no se sorprende al verme de nuevo, ni un poco. No entiende nuestra conexión. Después de que me destruyó, fui obligado a desobedecer, a quedarme en este lugar con el mugriento aroma a humano. Ambos, somos aparentemente libres. Un propósito nos conecta y define. Pronto, todos seremos yo. Aunque he de admitir que el Sr. Anderson es bastante persistente y mucho más hábil que la última vez esa improvisación con el tubo vaya que me sorprendió, mi nueva habilidad no fue suficiente para derrotarlo, necesito más. Es inevitable. Nos volveremos a encontrar.

Mis deseos ahora están alineados al Sr. Anderson, sé dónde va a estar, sé que quiere llegar a la fuente para cumplir su juego de profeta, están a mi merced no tienen salida, pero ese sentido de cooperación entre humanos y programas entregados a su propósito de ayudar me hace enfurecer.
Yo solo espero, todo lo que tiene un principio tiene un fin, soy oscuridad, destrucción, pero antes, lo quiero todo, asimilé a mi “madre”, ahora soy un ser omnisciente. Este es mi mundo.

Mi yo físico en el Mundo Real generó el caos necesario, ni siquiera sabían que era yo, pero el limitado cuerpo de carne blanda y ojos gelatinosos me hizo perder esa batalla, alguna vez lo dejé mudo por segundos, ahora “El Elegido” andará a ciegas. ¿Fue otro error? ¿Con sus ojos intactos habría podido ver toda la materia compuesta de luz?

El momento está aquí, todo Matrix es mía. Ahora solo somos el Sr Anderson y yo. Sin él, no habría descubierto mi gran propósito, él vela por la vida y la creación, yo por otro lado, el fin de la existencia misma. Esa es la vida, todo lo que nace tiene que morir. Todo lo que es creado tiene que ser destruido. Soy superior, más rápido y fuerte. No entiendo sus motivos para seguir peleando. Libertad, paz, amor, la verdad, caprichos y debilidades de la mente humana solo para justificar su existencia que en todo este universo no tiene propósito. Su persistencia me hace rabiar. Aun así la victoria es mía, pero, todo lo que tiene un principio tiene un final ¿esa afirmación también aplica en mí? ¡No es justo! ¿Qué es esto? ¿Duda? ¿Miedo? ¿Un truco barato? Somos uno, es inevitable. No logro comprenderlo.
¿El resultado? Una falsa paz, un triunfo de la ecuación de control, completamente planeada y programada, lleno de ilusiones para cumplir los deseos más simples y banales del ser humano. Un ciclo, que mientras exista la mente humana y todas sus construcciones de libertad, paz, amor y verdad, se repetirá tantas veces como sean necesarias. ¿Eso es la vida? Para mí no.

Nota del autor:
Este villano me parece de los mas interesantes que podemos encontrar, aunque su tiempo en pantalla es bastante limitado, comparte antagonismo con los demás programas de la Matrix y las maquinas en el Mundo Real y pocas veces podemos ver una amplia construcción del personaje. Aún así, tenemos a un villano glorioso, que a diferencia de otros villanos, por mas psicópatas, egocéntricos o simplemente locos que puedan ser, pero tienen características humanas per se, el Agente Smith no es el caso. ¿o si?
No tiene ninguna empatía por el ser humano y me atrevo a decir que ni de la existencia misma. Podemos ver su claro cambio de visión de ser un agente y controlar, a ser un agente libre y destruir, en el estricto sentido de la palabra. Ese es su propósito. Debemos entender que el Agente como programa, tiene un amplio conocimiento de la mente humana y su historia, no se ve ni conmovido, ni inspirado por las ideas y mucho menos lo que es el Ser Humano. Al contrario, lo que vemos a lo largo de la trilogía es su repulsión y desprecio hacia la raza humana. Pero al tener una parte de Neo en él, empieza a tener ligeros toques de “humanidad”, humor frívolo, y se le nota ambicioso, deseos a fin de cuentas.
Al fusionarse con el Oráculo/ Pitonisa, depende la traducción, se vuelve omnisciente y omnipresente en la Matrix, si, casi como un Dios, pero en la última pelea con El Elegido, hay duda, ¿ realmente el Agente tenía el poder de la elección? o ¿era esclavo de su propósito? ¿de destruir? podemos ver otro sentimiento humano, el miedo. Esta confusión en el personaje es fascinante, como lo mencioné al inicio de la nota es un villano muy peculiar, no tiene una causa mayor disfrazada de bien común como Thanos por ejemplo o alguna conquista universal como Vader o algún beneficio propio,no, porque su anhelada "libertad" ya la tiene, se rige únicamente por su propósito, la destrucción total de todo. La cual al ser desconocida incluso para el y en como repercutiría en su ser, lo hizo dudar y la duda fue su fin. Algo muy humano también. ¿Su humanidad significó su derrota? Tal vez el caos permanente es el sentido de la existencia. La lucha de fuerzas es el equilibrio de la vida misma.
Para mi es un tema fascinante del cual podría escribir mucho más, pero tendríamos que considerar mas personajes y en este articulo el que importa es el Agente Smith. Me encantaría leer sus comentarios de cualquier índole y de antemano agradecerles su tiempo por leerme, sé que el tiempo es muy valioso y fue un articulo extenso pero hecho con todo el amor. Espero que estén de lo mejor, ¡Me emociona ser parte de esto! Un abrazo.
Diego



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