Confesiones de una romántica empedernida 

¿Placer culposo? No sufro de eso. Muchísimo menos cuando se trata de cine, pues tengo la certeza de que ningún gusto debería dar vergüenza en estos ámbitos. Eso sí, debo admitir que tengo una fascinación —a veces un poco obsesiva— por las comedias románticas. Por eso, hoy decidí compartir con ustedes, cinco películas del género que para mí se sienten completamente como un “comfort place”.


10 Cosas que odio de ti (1999)

Heath Ledger & Julia Stiles en 10 Cosas que odio de ti (1999)

Antes de convertirse en uno de los villanos más emblemáticos del cine de superhéroes, Heath Ledger dio vida al personaje que conquistó a Kat Stratford —y a una buena parte de la población mundial— con su interpretación de “bad boy” noventero en 10 cosas que odio de ti.


Aunque la película es una modernización de la obra The Taming of the Shrew de William Shakespeare, y eso hace que suene profundamente interesante, lo cierto es que su argumento no destila precisamente autenticidad. Pero tranquilos, lo último que importa aquí es la novedad de los eventos, porque lo que verdaderamente terminó convirtiendo a esta en una de las mejores comedias románticas de todos los tiempos, es el dúo que la protagoniza.


No vayamos tan rápido aún. Si se preguntan de qué se trata, aquí les va una breve premisa: La historia sigue a Kat, una chica rebelde, cuyo padre prohíbe que su hermana salga con chicos hasta que ella también lo haga. Para solucionarlo, su hermana contrata al problemático Patrick Verona para enamorarla.


¿Ven? Dicho así podría ser cualquier rom-com del montón. Sin embargo, ninguna otra tiene los atributos que a esta le sobran. Primero, Ledger. Anárquico como su icónico Joker, pero con un lado romántico y sensible que nadie se esperaría de él. Y Kat, la cínica y mordaz devora libros que no cree en el felices para siempre. Hasta que conoce a Patrick, y sus creencias van tomando un rumbo diferente.


La cinta no pretende sorprender a nadie. Es un enemies to lovers de esos que desde el trailer sabes cómo acabará. Pero hay buena química, diálogos ingeniosos, maravillosas actuaciones, un gran soundtrack plagado de rock alternativo, grunge y pop, y un poema final que le tocará cada fibra a los irremediables enamoradizos que van por la vida con su corazón de cristal.


Como si tuviera 30 (2004)

Jennifer Garner & Mark Ruffalo en 13 Going On 30 (2004)

Suponiendo tristemente que no todos la han visto, aquí les cuento de qué va. La historia, ambientada en 1987, gira en torno a una adolescente de 13 años que sueña con ser popular. Durante su cumpleaños, es humillada por sus compañeros y desea con todas sus fuerzas tener 30 años de edad. Momentos después de desearlo, se despierta en el 2004, tal y como lo deseó.


Esto es cine puramente comercial, de ese que en su momento buscaba vender y no mucho más. Pero el resultado fue tan cautivador, especialmente para las chicas, que hoy en día todavía abundan las tendencias y referencias basadas en esta cinta, que tanto nuevas como viejas generaciones, capturan sin mayor dificultad.


Es que tiene todo a su favor. Una banda sonora en la que destacan temas como Thriller de Michael Jackson, Vienna de Billy Joel y Love is a Battlefield de Pat Benatar; una ambientación ochentera magistral que rápidamente se transforma en la moderna década de los 2000, haciendo mayor foco en el mundo de la moda repleto de colores brillantes, jeans de tiro bajo, estampados maximalistas y ese vestido icónico de Versace que se nos viene a la cabeza cada que pensamos en Jenna Rink. Y una tibia reflexión sobre los horrores de la adolescencia femenina, y la desesperada necesidad por ser aceptadas socialmente, aparentar mayor madurez y vivir con la idea de que es prácticamente imposible lucir como las modelos de las revistas.


Los créditos se los merece quien hizo esta película realmente memorable: Jennifer Garner. Te convence de que es una adulta y luego con una simple palabra o gesto te recuerda que en realidad tiene en su interior a una niña. Y ni hablar del romance que comparte con Mark Ruffalo, con el que logran derretir el corazón de cualquiera por lo tierno, sincero y entrañable que es. Sí, quizás es demasiado rosa pero ¡ah! para mí ahí está su magia.


Clueless (1995)

Paul Rudd & Alicia Silverstone en Clueless (1995)

La historia ambientada en el lujoso Beverly Hills a mediados de los 90s, nos sumerge en el mundo de Cher, una adolescente mimada y caprichosa que vive en una burbuja de superficialidad y materialismo, pero que con el desarrollo de su historia, le demuestra al espectador no ser la típica diva popular que desprecia a quien no nació en cuna de oro sino que al contrario, tiene un corazón noble y bondadoso que busca ayudar a los demás.


"Ni idea" toma como punto de inspiración una novela de Jane Austen en la que Emma Woodhouse de la Inglaterra rural se convierte en Cher Horowitz del sur de California, y que tiene como finalidad ilustrar a una chica empoderada y con gran confianza en sí misma, que detrás de las minifaldas de cuadros y sombreros estrambóticos busca influenciar, no solo en apariencia sino también en actitud a otras mujeres.


Es una película que te atrapa desde lo primeros minutos con ideas creativas y avanzadas en plenos noventas, como la implementación de una app que elige tu outfit, aún cuando por aquel entonces la idea sonaba como una total locura. Cuenta además con un auténtico guion repleto de una exquisita jerga juvenil e inolvidables frases que solo un personaje como Cher podría pronunciar con tanta gracia, y hace uso de clichés que pocas veces cansarán a la audiencia como el makeover de Brittany Murphy y las fiestas desenfrenadas repletas de jovenes borrachos y hormonas alborotadas.


Este clásico es más que una simple comedia romántica juvenil, tiene un trasfondo de personajes bastante interesante, estéticamente es un lujo para cualquiera, especialmente para el ojo femenino, y cuenta con un romance secundario a cargo de Paul Rudd y Alicia Silverstone que traspasa la pantalla aún sin ser este el eje focal de la trama.


Cruel Intentions (1999)

Sarah Michelle Gellar & Ryan Philliphe en Cruel Intentions (1999)

En 1999, la novela Las Amistades Peligrosas escrita por Choderlos de Laclos, tuvo una cuarta adaptación a la pantalla grande, pero esta vez trayendo el relato a la modernidad de Nueva York, en la que los protagonistas son adolescentes de alta alcurnia y bajos instintos.


El argumento de “Cruel Intentions” surge a partir de un deseo semi incestuoso entre un par de hermanastros que hacen parte de una escuela de la élite de Manhattan, quienes apuestan robar la inocencia de la hija del nuevo director antes del comienzo del curso.


Películas adolescentes hay por montones, y lo cierto es que la mayoría peca por su falta de autenticidad. Esta sin duda se sale del molde por el tono de su narrativa, las intenciones de sus personajes y sus interesantes semejanzas a una tragedia griega. Puede que muchos extrañen la elegancia y ostentisidad del relato clásico entre vizcondes y marquesas, pero lo cierto es que esta versión no deja de gozar de una impecable ambientación nuevayorquina tan lujosa, atrevida y clasista como la de la historia original.


Entre sus muchas virtudes, mi favorita es Sarah Michelle Gellar en la piel de la antagonista principal. Tan fría, cínica, y erótica. Una femme fatal con delirios de viuda negra. La cinta tiene un diseño de vestuario espectacular, digno de ser recreado en cualquier momento, y es ella quien más lo sabe lucir. Su estilo refinado, oscuro y sensual destila maldad pura y le transmite a la audiencia la esencia entera de la inolvidable Kathryn Merteuil.


Por otro lado, el personaje de Reese Witherspoon contrasta a la perfección siendo este absolutamente dulce y moralmente correcto. Su química con Ryan Phillippe convirtieron a este dúo en uno de los más icónicos y memorables entre las películas de culto de la época.


De esta producción solo quedan momentos imposibles de olvidar como la banda sonora, encabezada por “Bitter Sweet Simphony” de The Verve que para mí le pertenece enteramente a esta película, y un polémico beso entre Selma Blair y Sarah Michelle Gellar tan ardiente como la historia misma.


Anyone but you (2023)

Sydney Sweeney & Glen Powell en Anyone but you (2023)


Tras una increíble primera cita entre Bea y Ben, sucede algo que enfría su fuerte atracción, hasta que meses después se encuentran inesperadamente en una boda en Australia. Obligados a verse, y a pesar de su rechazo mutuo, por pura conveniencia deciden fingir que son pareja.


Esta película tiene una interesante cantidad de momentos cuestionables que a cualquier crítico experimentado le fascinaría enumerar. Afortunadamente yo no busco la aprobación de la academia, y poseo la capacidad de disfrutar una simple historia romántica sin sacar una lupa en el proceso. Soy consciente de que no es la mejor del año y que seguramente no será memorable como alguna rom-com noventera protagonizada por Julia Roberts y Hugh Grant, pero me niego a sobreanalizar una cinta que en su momento revivió un género que andaba en vía de extinción.


Fue una apuesta segura, sus localizaciones son hermosas y fácilmente conquistan al espectador, tiene a su favor una canción insignia que, aunque se estrenó en 2004, ahora será imposible dejar de reconocer por ser la tercera protagonista de esta historia, y su punto más fuerte: Sydney Sweeney y Glen Powell; hermosos, famosos, hegemónicos, con una química indiscutible y un carisma que rompe fronteras y desde luego taquillas. Hace rato que una de estas películas no se estrenaba en cine ni tenía tanta atención mediática, ¡ya era hora!


Sí, arriesga poco y sigue una fórmula que siempre ha funcionado, pero se siente fresca, atrae a los corazones más sensibles así como a los menos empalagosos, y es sencillamente perfecta para pasar un rato agradable y repetir en cualquier momento.

Qué vivan las comedias románticas, los créditos con personajes rompiendo la cuarta pared y las tramas placenteramente predecibles y repletas de clichés. Todavía somos muchos los que disfrutamos de la simpleza de películas rosas que dejan por los aires los estándares del amor.

LIGHT

Ilumina y aumenta su visibilidad — ¡sé el primero!

Comentarios 6
Tendencias
Novedades
comments

¡Comparte lo que piensas!

Sé la primera persona en comenzar una conversación.