Amadeus: La luz insoportable del genio  

Amadeus : Fotos y carteles - SensaCine.com

"Maté a Mozart y me maté a mí mismo" *

El nombre de la película invita a la confusión porque no se basa en el personaje de Wolfgang Amadeus Mozart. El verdadero protagonista es Antonio Salieri, su rival, y lo que le provoca la presencia de un genio. Pero hay una trampita que se puede rastrear en la etimología del título. En latín, “Amadeus” significa “el amado por Dios”. Entonces sí, todo encaja: Es la historia de la lucha imposible entre el esfuerzo humano contra el don celestial, contada por el derrotado.

Un relato que tiene sus raíces en los antiguos griegos, quienes se rebelaban en vano contra los dioses, como Prometeo desafiando a Zeus o Sísifo condenado a empujar su roca por la eternidad. Salieri, como aquellos héroes trágicos, se enfrenta a una fuerza superior que no puede vencer, pero que tampoco puede ignorar. En su obsesión por igualar o destruir a Mozart, encuentra su propia ruina, y se convierte en un símbolo de la eterna sublevación del hombre contra lo divino, siempre condenada al fracaso. Así, Amadeus no es la historia de un genio sino más bien, la de quienes, como Salieri, se consumen a la sombra de lo sublime.

Amadeus (Milos Forman, 1984) narra el segmento final de la vida de Mozart desde la perspectiva de Salieri, un hombre talentoso pero atormentado por su mediocridad comparada con la genialidad inalcanzable. Es una muestra descarnada de la envidia, la obsesión y la frustración que genera la presencia de un genio en un mundo donde el esfuerzo y el talento no son suficientes para alcanzar la inmortalidad. La figura de Mozart, como el elegido por Dios para crear música excelsa, se convierte en la sombra que persigue a Salieri hasta su perdición, y convierte su vida en una lucha infructuosa por igualar o destruir a quien representa lo Trascendente.

"Era la música de Dios, y yo era el único que lo sabía"

La película gira en torno a tres personajes. Uno es Mozart. Escribe Robert Ebert (1984): “Una de las decisiones más sabias de la película es presentar a Mozart no como un semidiós carismático, ni como un superhombre torturado, sino como un chico inmaduro, simpático y torpe, con una risa ridícula (...) Tom Hulce parecería ser completamente inapropiado para interpretar a Mozart, pero es absolutamente perfecto, como un joven sin pretensiones lleno de deleite por sus propios dones, sin ser consciente de cuán fácilmente hiere a Salieri y a los demás”.

El segundo es Salieri. Agrega Pauline Kael (2022): “La intensidad de F. Murray Abraham tiene una carga teatral en las miradas que nos muestran lo que ocurre bajo las sonrisas educadas de Salieri. Y algunas de las escenas en las que aparece son casi irresistibles: al llegar a la corte de Viena, Mozart, sin pensarlo, mejora la marcha que Salieri había compuesto para darle la bienvenida, y Salieri escucha, con el rostro desmoronándose. Abraham es un mago en papeles ansiosos, maníacos y llenos de vida, y le da a Salieri una obsesión de animal de dibujos animados con Mozart -es Wile E. Coyote-. También es (en sus escenas posteriores) un reptil, con una vitalidad obscena en sus ojos desquiciados”.

La tercera es la música que, como un tercer personaje, es el puente entre Mozart y Salieri. Ella no tiene voz ni conciencia propia, pero es el elemento que define la relación entre ambos. Para Mozart, la música es un reflejo de su conexión con lo divino, mientras que para Salieri se convierte en el recordatorio constante de su insuficiencia. A través de la música, Salieri busca comprender la divinidad en Mozart y, al mismo tiempo, desea arrebatarle esa conexión para igualarlo o superarlo, lo que lo lleva a su propia autodestrucción.

A lo largo de la película, la música no solo sirve como un medio de expresión artística, sino también como el vehículo narrativo que estructura la obra. Esta culmina con la composición del Réquiem, la obra maestra inacabada de Mozart, que, a su vez, simboliza la lucha final entre la vida y la muerte, entre la genialidad y la mediocridad. La música, más que un mero fondo o herramienta narrativa, es la protagonista silenciosa que marca la vida y muerte de los otros dos personajes, guía el desarrollo de la trama y subraya las tensiones existenciales entre ambos. A través de ella, la obra alcanza su mayor expresión, y cierra con la tragedia del Réquiem, que no solo es la última creación de Mozart, sino también el lamento final de Salieri ante la imposibilidad de superar a su rival.

Curiosamente, ambos actores fueron nominados al Oscar (ganó Murray), pero la banda sonora no tenía una categoría (sólo existía la de Banda sonora original). La obra de teatro original no tenía música. Forman trabajó junto a su autor, Peter Shaffer, para sumarla.

Es impresionante también el trabajo de vestuario, la reconstrucción de época, la fotografía y el diseño de producción. La película transporta al espectador a la Viena del siglo XVIII a través de detalles en los trajes, los escenarios y los decorados. El vestuario refleja de manera precisa las diferencias sociales y el contraste entre los personajes, mientras que la fotografía, con encuadres y colores cuidadosamente seleccionados, resalta las tensiones visuales entre la opulencia y la decadencia.

Amadeus: 5 Things That Were Dramaticized (& 5 That Actually Happened)

"Desde aquel momento, el nombre de Mozart sonó en mis oídos sin cesar. Me atormentaba. Me perseguía."

Se admira a los genios porque representan lo inalcanzable, lo que trasciende el tiempo y las normas establecidas. Su capacidad para crear, descubrir o transformar algo de manera revolucionaria los coloca en un nivel superior al del talento común. No solo dominan su disciplina, sino que la redefinen y dejan un legado que inspira a generaciones.

Los genios despiertan fascinación porque encarnan el ideal de la creatividad sin límites. Son elegidos. Se los ve como excepciones a la regla, individuos que logran ver lo que otros no pueden. Su obra suele generar admiración, pero también envidia o incomprensión, ya que su genialidad muchas veces desafía lo establecido. Además, en un mundo donde la mayoría lucha por destacar, los genios parecen haber nacido con un don único. Su presencia impone la idea de que hay mentes que funcionan de manera distinta, más allá del esfuerzo o la educación. Y hay ahí, posiblemente, una injusticia.

Blog Me Amadeus: The Homily on Salieri | Rightwing Film Geek

“¿Por qué? ¿Por qué él? ¿Por qué no yo? ¿Qué tiene él que yo no tenga?"

Hoy a nadie conmueve demasiado enterarse de la presencia de un genio, sobre todo porque no es cierto. Se dice eso de un deportista talentoso, un arquitecto creativo, un pintor de vanguardia o de cualquiera que sea muy exitoso o cuyo trabajo demuestre una calidad muy superior a la media. Por la necesidad mediática de engrandecer figuras, el término ya no impacta. Se gastó. Se banalizó. Pero un genio es otra cosa. Mucho más que simplemente alguien brillante o habilidoso. Es un individuo que cambia el paradigma de su disciplina, alguien que crea algo completamente nuevo e irrepetible y trasciende a su época. No hay muchos en la historia. Ni siquiera uno por generación. Pero hay alguien que no tiene discusión: Mozart. Paradójicamente, ante su luz, sus contemporáneos quedaron a la sombra.

Por eso “Amadeus” es un filme que nos interpela. ¿Cómo reaccionamos ante la presencia de un genio de nuestro propio arte? ¿Qué reacción tendríamos si nos sacrificamos toda la vida y de pronto nos topamos con alguien que sin esfuerzo aparente lleva lo que intentamos hacer a un nivel inalcanzable? Antonio Salieri no lo soportó. Intentó todo. Negoció con Dios y hasta le ofrendó su castidad. Pero convencido de que por más que lo intente, su propio talento siempre será inferior al de ese Amadeus, trama minuciosamente su caída. Se infiltra en su vida personal y profesional, desestabiliza su carrera mediante manipulaciones y aprovecha sus debilidades, como su naturaleza impulsiva y su relación conflictiva con la nobleza.

Y en apariencia ganó. Sin embargo, aún en la victoria, Salieri es un gran perdedor. Se resigna a que pasó a la historia como el asesino de Mozart, sus melodías no se recuerdan y las de su némesis, si. Como espectadores vivimos algo parecido. Porque queremos identificarnos con el bueno de Wolfgang, con su inocencia y su talento desbordante. Pero en el fondo, sabemos que somos Salieri.

The Saul Zaentz Company, Orion Pictures

“Soy el santo patrón de los mediocres. El protector de los hombres comunes. Mediocres de todo el mundo. Yo los absuelvo”

Coda: Reflexión final borgeana

En “Amadeus”, las figuras de Mozart y Salieri se entrelazan con las historias que Jorge Luis Borges describe en “Los cuatro ciclos” (1952), como si su vida y su arte fueran un eco de esos arquetipos eternos. Mozart es, en sí mismo, una ciudad sitiada: un genio rodeado por la envidia, la mediocridad y las intrigas de Salieri, quien, como Aquiles, sabe que su destino está marcado por la derrota, aunque luche por destruir a su rival. La música de Mozart, como Helena de Troya, es para Salieri una sombra hermosa e inalcanzable, una ilusión que mueve a los hombres a la obsesión y la destrucción. El regreso de Mozart no es a Ítaca, sino a la inmortalidad a través de su obra, que resurge del caos de su vida.

Salieri, en su desesperada lucha por igualar a Mozart, ve en su rival un reflejo de la búsqueda inalcanzable de la perfección, como la búsqueda del Grial o el destino de Ahab.

La música de Mozart, aunque condenada al fracaso en vida, trasciende en la eternidad, como un dios sacrificado que, como Odín o Cristo, es crucificado por la mediocridad del mundo. Pero, al igual que el árbol de la vida, su obra perdura más allá de su muerte. Así, la historia de Mozart, contada a través de los ojos de Salieri, se convierte en una de esas cuatro historias que, como escribe Borges, seguiremos narrando, transformadas, mientras el tiempo nos lo permita.

* Los textos encomillados, que hacen de subtítulos, pertenecen a parlamentos del personaje de Salieri, tomados de “Amadeus”.

Ficha técnica:

  • Título original: Amadeus
  • Dirección: Milos Forman
  • Guion: Peter Shaffer (adaptación de su obra teatral)
  • Música: Wolfgang Amadeus Mozart (y composiciones adicionales de Neville Marriner)
  • Fotografía: Miroslav Ondříček
  • Montaje: Miklos Lente
  • Producción: Saul Zaentz
  • Estudio: The Saul Zaentz Company
  • Distribución: Orion Pictures
  • Duración: 160 minutos
  • País: Estados Unidos, Checoslovaquia
  • Idioma: Inglés
  • Género: Drama, Biografía, Música
  • Estreno: 1984

Reparto principal:

  • F. Murray Abraham como Antonio Salieri
  • Tom Hulce como Wolfgang Amadeus Mozart
  • Elizabeth Berridge como Constanze Mozart
  • Roy Dotrice como Leopold Mozart
  • Simon Callow como el Emperador José II
  • Jeffrey Jones como el Conde Orsini-Rosenberg

Premios destacados:

Premios Oscar (Academy Awards)

  • Mejor Película
  • Mejor Director – Miloš Forman
  • Mejor Actor Protagonista – F. Murray Abraham (Salieri)
  • Mejor Banda Sonora Adaptada – Sir Neville Marriner
  • Mejor Diseño de Vestuario
  • Mejor Dirección de Arte
  • Mejor Maquillaje
  • Mejor Sonido

Además, Tom Hulce fue nominado como Mejor Actor Protagonista, pero el premio fue para su coprotagonista, F. Murray Abraham.


Globos de Oro

En los Globos de Oro de 1985, Amadeus también brilló, obteniendo los siguientes premios:

  • Mejor Película – Drama
  • Mejor Director – Miloš Forman
  • Mejor Actor – Drama – F. Murray Abraham

Fue nominada además en otras categorías, como Mejor Guion y Mejor Banda Sonora.


Premios BAFTA (British Academy Film Awards)

En los premios de la Academia Británica de Cine, Amadeus ganó varios reconocimientos importantes:

  • Mejor Película
  • Mejor Actor Protagonista – F. Murray Abraham
  • Mejor Música – Sir Neville Marriner
  • Mejor Diseño de Producción
  • Mejor Sonido

Otros Reconocimientos

Además de los premios mencionados, Amadeus recibió numerosos galardones internacionales y críticos, entre ellos:

  • Premios David di Donatello (Italia): Mejor Película Extranjera.
  • Premios César (Francia): Mejor Película Extranjera.
  • National Board of Review (EE.UU.) : Mejor Película y Mejor Director.
  • Kansas City Film Critics Circle Awards : Mejor Película y Mejor Director.


Bibliografía:

Borges, J. L. (1952). Los cuatro ciclos. En Otras inquisiciones (p. 160). Sur.

Ebert, R. (1984, September 19). Amadeus [Review]. RogerEbert.com. https://www.rogerebert.com/reviews/amadeus-1984

Forman, M. (Director). (1984). Amadeus [Film]. Warner Bros.

Kael, P. (2022, October 21). Amadeus (1984) | Review by Pauline Kael. Scraps from the Loft. https://scrapsfromtheloft.com/movies/amadeus-review-pauline-kael/

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