En 2024, un grupo de chicos (mi equipo) y yo, realizamos un cortometraje en la Valle, Mendoza (Argentina). El cortometraje se llama “Susurros en el Viñedo” en donde estuvimos presentes tan solo 5 personas en el rodaje. Era algo chico, idependiente e improvisado por momentos; pero con las ganas de sumar material a nuestro porfolio e intentar mandarlo a festivales o realizar una que otra proyección, aunque fuera solamente provincial (Lo cual se logro). El cortometraje a pesar de ser uno de mis favoritos (Dentró de lo realizado) no es lo más relevante ni los objetivos que cumplio… sino que me enfocare de uno de los sucesos más inexplicables que sucedio en la locación. A tener en cuenta que la grabación la apuramos para irnos de inmediato del lugar.
Siempre me ha interesado los films de terror, suspenso y Gore; hasta el punto de empezar a realizar cortos de la misma indole. Por el momento no tengo renombre ni reconocimiento. Esto se debe a que recien esté año finalice la carrera. Pero eso me detuvo a experimentar y grabar contenido con dicho genero. Pero a pesar de tener las ganas, no dejaba de tener la misma formula, es en ese momento que una amiga la cual llamare “Hada”, me propuso realizar un corto para concursar en el llamado “Rojo Sangre Mendoza”. Me parecio una buena oportunidad para grabar algo nuevo y distinto, así que empezamos a organizarnos. Hada paso a ser la persona responsable de la producción y yo en el cargo de dirección, con un guión escrito por ambos. Tras una lluvia de ideas llegamos a la siguiente historia.
Susurros en el viñedo trataría de un hombre de campo que es acosado por una presencia femenina que lo lleva a tener delirios, y pone en duda las dos dimensiones entre la vida y la muerta, dentro de un trauma personal. La historia nos iba gustando, pero aún nos dejaba una incognita “¿A donde lo grabamos?”. Hada propueso grabarlo en el terreno de unos familaires que contaba con viña lo cual proporcionaba más elementos para la historia. Al final conseguimos permiso para grabar, con una amiga y un compañero de la facu nos pusimos a hablar de la oportunidad de que ellos participaran como actores y ellos aceptaron (Un gran acierto con respecto a su desempeño actoral). Ya con todo lo previsto, emprendimos a la Valle para realizar el tan esperado rodaje. Es interesante por fuimos a grabar un corto para generar miedo e incertidumbre, y los aterrados fuimos nosotros.

Lo sucedido ese dia, se sigue recordando y los archivos revisados para aún… buscarle una logica. Al día de hoy, he pensado realizar un corto sobre ese corto por fue desconcertante. Hay que tener en cuenta que no había nadie a los alrededores, puede de vecinos pero a un cierta distancia… por no decir lejos de donde estabamos. Desconozco que familas conformaban la zona, pero eso no justifica que el hecho que ahora mismo vas a leer no sea digno de llamar aterrador. Pues una de las escenas iniciales se daban dentro de la viña donde el personaje principal “Porto" caminaba entre la vid mientras revisabe en estado de la vegetación. A la par de sus pies se mostraba a una presencia de caracter femenino que seguia sus moviemientos, pero de una forma terrenal. A la mitad de la escena nos pusimos a revisar el material ya grabado; y sucedio. Se empezo a escuchar el llanto de un bebé. Se escucha a lo lejos, pero aún asi significaba un problema para el sonido. Por lo cual me atreví a salir por momentos de la vid y encontrar la fuente de sonido. Mi idea era ver si habóa una posibilidad de acercarme y ver si se podia hacer algo o advertir a la familia de la criatura (Dicho con cariño), para poder seguir con la grabación. Lo confuso fue enterrarnos por el propietario que no sabian de famila con hijos pequeños en la zona y más por la distancia (Está información la obtuvimos una vez finalizada la escena).
Nos pusimos a grabar, pero en breve se volvio a escuchar el llanto pero más fuerte y más cerca, la productora le llamo mucha la atención, y con el pasar del tiempo nos empezamos a incomodar. Ya que el tono del bebé cambio y el llanto era distinto. Todos lo escuchamos, ninguno dijo nada como un “No esucucho nada”. Por eso nos llamo la atención ver el material, en donde hablabamos del llanto, de lo cerca que se iba escuchando, para luego solo captar nuestras voces y no al bebé llorando. Nos alarmo tanto, que apuramos la escena y la finalizamos a la brevedad. Nos queriamos ir de ahí. El resto de la grabacción se realizo a pesar de otros inconvenites, pero con respecto al equipo técnico. Aún así el corto paso a ser un recordatorio de que cualquier cosa puede pasar en un rodaje; y que a pesar de tener equipo de grabación… no todo se capta; y eso quedo en nuestras memorias. Es una historia simple al leer; pero muy poco conclusiva al vivirla, porque aún me pregunto “¿Por qué lloraba el bebé?”; ese infante que no lo capto ni el microfono, pero si nuestro miedo al hablar de algo que en los archivos no se escucha.




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