Mi época favorita del año es la navidad, al menos, lo es desde que tengo memoria. Las reuniones en familia, los problemas se olvidaban, todos nos volvíamos unidos y las risas se escuchaban por toda la casa. Era un momento lleno de magia y amor el cual se daba una vez al año. La ilusión por abrir regalos, la inocencia de creer en papa Noel. Todas esas mínimas cosas, que, cuando se juntaban creaban un mundo mágico. Los años iban pasando y yo crecía, pero algo no cambiaba y ese algo era mi amor por la navidad. Pero la felicidad no es eterna, y la magia no vive por siempre. En algún momento, lo que amas se derrumba y ese mundo mágico que tanto atesorabas se convierte en nada.
Yo, me negaba a creer que esto acabaría, que llegaría el momento en el que, mi momento mas esperado del año, se convierta en un infierno. Pero por mas que me negaba a creerlo, ese momento llego.
Todo ocurrió en el 2024. Un año que parecía ser tranquilo. se convirtió en la peor pesadilla para mi. En un abrir y cerrar de ojos, todo lo que amaba desapareció, mi corazón quedo con un vacío imposible de llenar. La noche del domingo 14 de abril, me tuve que despedir de mi bebe, una conejita ,que ese devastador día cumplía 4 años.
La depresión me consumía, el estrés me comenzaba a enfermar. Vivir me dolía, todo era desastroso. Creí que la situación no podía empeorar, fue entonces que me dijeron que nos mudaríamos. El hogar, cuyo lugar era lo único que me quedaba de mi bebe, tenia que dejarlo también. dos cosas terribles en un solo año.
Obviamente, luche, pelee, como pude, con las pocas fuerzas que me quedaban. Me resignaba a perder todo en un solo año. Pero nadie me escucho, nadie me hizo caso. Mi alma había quedado destrozada. La vida había perdido todo el sentido y yo ya no estaba viva (espiritualmente) lo único que quedaba era mi cuerpo.
Llego el día mas odiado y temido, la mudanza, un lunes 23 de diciembre del 2024. Tuve que despedirme de mi hogar, y del lugar donde descansaba el amor de mi vida hecho conejo. El dolor quebraba cada parte de mi y le suplicaba a dios un poco de piedad. La vida se había vuelto asquerosa y repugnante. Estaba luchando sola con mi depresión, nadie mas me apoyaba. El duelo lo pase sola, todos me dieron la espalda y me destruyeron.
Llego el día infernal, la Navidad, Mi familia cenaba alegremente mientras yo estaba encerrada en mi pieza, llorando y muerta de dolor. Durante mi corta vida pase por muchas situaciones tristes y dolorosas. Pero haber perdido a mi bebe y mi hogar en tan poco tiempo, fue una batalla que me costo muchísimo afrontar. Esa navidad fue la mas dolorosa e infernal. La primer navidad sin mi pequeña bunnita. Tanto dolor no se lo deseo a nadie. Sentía que en cada llanto me quebraba mas. Me sentía muerta, vacía.
Luego de casi un año de ese día infernal, Todavía estoy transitando el duelo, y lucho cada día con su partida. espero esta vez, pasar una navidad tranquila. Si estas pasando por una situación difícil, recuerda que no estas solo. Y recuerda, nunca guardes ese dolor en tu corazón.


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