Taxi Driver y la soledad de Travis Bickle 

Taxi Driver (1976) no solo es una pelicula sobre la decadencia de New York; es un estudio clinico sobre la soledad urbana radical. Travis Bickle es el "hombre solitario de Dios", un náufrago en un océano de gente. Martin Scorsese (dirección) y Paul Schrader (guion) utilizaron sus propias crisis personales para crear una atmósfera donde la soledad no es un sentimiento, sino un personaje más que respira a través del humo de las alcantarillas.

El encuadre del "vío vacío": La llamada por teléfono

Esta es, probablemente, la escena más dolorosa de la película. Travis intenta invitar a Betsy a salir nuevamente después del desastroso incidente en el cine porno.

Travis habla por un teléfono público en un pasillo largo y desolado. Mientras él ruega por una oportunidad, la cámara se aleja de él y se queda filmando el pasillo vacío que da a la calle.

Scorsese ha explicado que la cámara "no podía soportar" la humillación de Travis. Es una técnica de alienación: el espectador se ve obligado a mirar hacia la nada porque la soledad de Travis es tan patética y desesperada que hasta el lente cinematográfico siente vergüenza ajena. Nos dice que Travis es tan insignificante que ni siquiera su propia película quiere enfocarlo en su momento de mayor vulnerabilidad.

The Double Negative » In Profile: Taxi Driver (1976)

El hipnotismo del Alka-Seltzer

En una escena breve y silenciosa, Travis observa cómo una pastilla efervescente se disuelve en un vaso con agua.

La cámara se sumerge en un primer plano extremo del vaso. El sonido de las burbujas se vuelve ensordecedor.

Representa el vacío mental. Travis ha llegado a un punto donde su única conexión con la realidad es un fenómeno físico trivial. La burbuja que explota es él: desapareciendo en una ciudad que lo ignora. Es el retrato de una mente que ya no tiene estímulos externos (amigos, familia, amor) y se refugia en la observación obsesiva de lo insignificante.

"You talkin' to me?": El espejo como único interlocutor

Es la escena más icónica, pero a menudo se malinterpreta como un acto de "rudeza". En realidad, es el punto máximo de su aislamiento.

Travis ensaya confrontaciones frente al espejo de su habitación.

Travis no tiene a nadie con quien hablar. Su única forma de validar su existencia es proyectando una identidad agresiva frente a su propio reflejo. Es la fragmentación de la psique: ha creado a un "otro" para no sentirse solo. El espejo es la barrera infranqueable entre él y el resto del mundo. Como no puede conectar con la sociedad, decide que su único rol posible es el de su antagonista.

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El cine porno como refugio anónimo

Travis frecuenta cines porno no por deseo sexual evidente (se le ve distraído, comiendo palomitas), sino por inercia.

La Escena: Travis sentado en la penumbra de un cine sucio, rodeado de otros hombres solos que no se miran entre sí.

El "Porqué": Es la soledad compartida en el anonimato. El cine porno en los 70 era el lugar a donde iban los parias para estar con gente sin tener que interactuar. Es el "no-lugar". Travis busca intimidad en el sitio donde la intimidad ha sido mercantilizada y despojada de toda humanidad. Su incapacidad para entender por qué Betsy se ofende al ser llevada allí muestra que su brújula social está totalmente rota por el aislamiento.

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La soledad de Travis Bickle se fundamenta en un concepto visual que atraviesa toda la película: el filtro del parabrisas.

Travis ve el mundo a través del cristal de su taxi. Para él, la realidad es una película que no puede detener y en la que no puede participar. El cristal actúa como una membrana que permite ver, pero no tocar. Schrader escribió el guion basándose en su propia experiencia viviendo en su auto, sintiéndose un "fantasma" dentro de una máquina de acero.

Al ser la conexión casi inexistente, la soledad se vuelve infinita. Travis no es un villano por naturaleza, es un hombre con una "corriente de 220 voltios" de necesidad humana que no tiene dónde enchufarse. La violencia final es, en última instancia, su único grito para que la ciudad, por fin, lo mire de vuelta.

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