Hokum es una película principalmente de ficción de casa embrujada, terror psicológico y terror sobrenatural. Está escrita y dirigida por Damian Mc Carthy, (director de Barbarian, 2022, que, dicho sea de paso, fue una película que me gustó bastante).
En el filme, seguimos a Ohm Bauman. Un escritor de novelas de terror, que viaja a un hotel aislado en Irlanda donde sus padres pasaron su luna de miel, para esparcir sus cenizas y alejarse un poco de los propios fantasmas de su pasado. Sin embargo, los fantasmas parecen estar más cerca de lo esperado.

Al llegar al hotel, Ohm se encuentra con que la suit nupcial está clausurada hace años debido a los rumores de que Cob (el propietario de la posada) encerró a una bruja allí. Bauman, sin creer esa historia, menosprecia el testimonio que le cuenta Alby, (el botones).
Sin embargo, con el paso de los días, la única persona con quien Bauman había simpatizado desaparece. Fiona, la camarera, desapareció después de la fiesta de Halloween. Y Jerry, un lugareño, dice haber visto su fantasma apuntar hacia la suit nupcial, lugar que la chica dijo querer colarse a investigar anteriormente. Ésto alerta a Bauman, quién comienza a cambiar su percepción respecto a la historia que la contaron.

Personalmente no soy fanática ni estoy acostumbrada a consumir películas de terror. Quizás fue ésto mismo, y el repetido uso de los jumpscares, lo que hizo que saltara de mi asiento un par de veces. Durante el filme se tomaron decisiones inteligentes para buscar la sorpresa y el susto del espectador, y ésto -además de asustarme- hizo que la película me gustara.
La considero una buena elección para alguien que no esté acostumbrado a consumir el género, pero sienta curiosidad sobre este nuevo estreno. Pero, por el contrario, creo que para una persona que sí está acostumbrada a consumir este tipo de películas, Hokum podría resultar un poco repetitiva, más no aburrida.

La crítica define Hokum como una película “gratuítamente aterradora, con un ambiente gótico e hipnótico que te atrapa desde el primer minuto”, y en eso estoy de acuerdo. El caso de la desaparición de Fiona hace que quedes pegado a la pantalla esperando a por su resolución, conectando los puntos hasta que el mismo se resuelve. A la vez, me interesó ver que el lugar de desarrollo del misterio haya sido el hotel, dejando al protagonista encerrado en él sin una vía de escape.
Sin embargo, y aunque me haya gustado, no puedo dejar de mencionar el hecho de que el nombre oficial de la película sea “Hokum: la maldición de la bruja”, y que durante la película solo veamos un par de apariciones de la misma en pantalla.
Personalmente sentí que a los personajes les faltó cierto desarrollo. Sabemos que Bauman es un escritor que está a punto de finalizar su trilogía, que es un hombre pesimista, alcohólico y problematizado que busca un poco de paz en su viaje. Sabemos que trata de forma grosera a la mayoría de las personas y que, al comienzo, no cree en las historias de terror que él mismo escribe. Sin embargo, no conocemos demasiado a Fiona, que después de todo forma parte central de la historia.
Por otro lado, el nombre “la maldición de la bruja” quizas le quedó un poco grande para la verdadera representación de la historia de la misma. Si bien es la figura principal del hotel y se manifiesta de formas imposibles de ignorar, no pasa tanto tiempo en pantalla como me hubiese gustado. El foco principal, en cambio, lo tienen los fantasmas personales del protagonista. Fueron, en contraparte, lo que más conocemos de él. Sus traumas, sus recuerdos y aquellas cosas que nunca fue capaz de olvidar, que vuelven a acecharlo.

De todos modos, considero que Hokum es una buena película de terror, que recomiendo para aquellas personas que quieran incursionar en el género.
Hoy se estrena en salas de cine acá en Uruguay. Ya la vieron? Que opinaron?



¡Comparte lo que piensas!
Sé la primera persona en comenzar una conversación.