Nick Robinson inició su carrera en la televisión estadounidense antes de alcanzar proyección internacional con su papel protagónico en The Kings of Summer, que lo vinculó al cine independiente. Más tarde amplió su alcance con Jurassic World, alternando grandes producciones con proyectos de enfoque más íntimo. Protagonizó Love, Simon, considerada un hito en la representación LGBTQ+ dentro del cine comercial, y Everything, Everything, consolidando un perfil centrado en personajes atravesados por procesos de crecimiento personal. Su trayectoria mantiene un equilibrio sostenido entre el cine de estudio y relatos de formación emocional.