Shailene Woodley comenzó a actuar profesionalmente de niña, apareciendo en anuncios publicitarios y pequeños papeles televisivos antes de dedicarse a un trabajo sostenido en series de televisión que integraban la continuidad narrativa y el desarrollo de personajes a lo largo de varias temporadas. Su transición al cine amplió su práctica en otros medios, incluyendo colaboraciones con directores e intérpretes en narrativas de larga duración. El trabajo de Woodley abarca televisión, cine y teatro, incluyendo participaciones en producciones televisivas de conjunto y un debut en Broadway. Desempeñó roles de producción, trabajando como productora en al menos un largometraje. Su evolución profesional muestra un movimiento constante entre la pantalla y el espectáculo en vivo, contribuciones a procesos creativos colaborativos y participación en proyectos con socios nacionales e internacionales en diversos formatos.