Directora argentina que se trasladó desde su Salta natal y estudió en la ENERC, Buenos Aires. Dirigió cortometrajes, el último de ellos, «Rey Muerto» (1995), realizado en el marco del concurso «Historias Breves» organizado por el INCAA. En 2001 estrenó su primer largometraje, «La Ciénaga», que marcó un punto de inflexión en el cine nacional y la consagró como una promesa internacional tras ser reconocida en festivales y premios de todo el mundo. Su filmografía es limitada en cantidad, pero abundante en valor y concepto, siempre tratando temas regionales, íntimos y controvertidos con una estética bella y siniestra, sin perder nunca su sentido del humor y su crítica social. El estilo narrativo de Lucrecia Martel se caracteriza por su rechazo a la estructura tradicional de la trama con principio, conflicto y desenlace, prefiriendo construir historias basadas en sutiles asociaciones, digresiones, repeticiones y una profunda atención a los detalles sonoros, las atmósferas y las sonoridades del habla.