Marta Kristen inició su trayectoria profesional tras ser adoptada en Estados Unidos a finales de los años cuarenta, para establecerse finalmente en Los Ángeles donde completó su educación secundaria. Realizó sus primeras apariciones en televisión a principios de los años sesenta y luego dio el salto al cine brevemente antes de asumir un papel recurrente en una serie televisiva. Su trabajo se orienta principalmente al medio televisivo, con una presencia significativa en el drama de género, pasando de papeles puntuales a estatus de actriz regular en una serie. A lo largo de su carrera hizo una transición hacia menos roles cinematográficos de primer nivel y centró su actividad en comerciales y apariciones como invitada, al tiempo que capitalizaba su identidad en pantalla ya establecida en generaciones posteriores. Sus colaboraciones abarcan trabajo recurrente con productores y elencos de series de género, y su evolución refleja un paso del trabajo de conjunto temprano en televisión hacia un papel de legado con el que sigue siendo identificada.