Rosie Pérez se incorporó al mundo del espectáculo a través de la danza. Comenzó como artista destacada en el programa de televisión Soul Train tras mudarse a Los Ángeles y terminar la universidad, lo que marcó su transición de los estudios formales a la actuación profesional y el trabajo en el set. Se expandió hacia la coreografía, creando y dirigiendo secuencias de movimiento para videos musicales y para los bailarines de la serie de comedia de sketches In Living Color. Su transición a la actuación se produjo cuando un director la eligió para un papel con guion cinematográfico, lo que le permitió trabajar de forma continua en cine y televisión. Su trabajo incluye grabación de voz para proyectos de animación y presentaciones teatrales con compañías de Broadway. También ha participado en la producción de proyectos cinematográficos.