Emma Mackey consolidó su carrera audiovisual con Sex Education, construyendo un recorrido que combina series contemporáneas con proyectos cinematográficos de gran visibilidad. Participó en Death on the Nile e interpretó a Emily Brontë en Emily, su primer protagónico en un largometraje de época. Su trayectoria abarca tanto producciones de estudio como cine europeo, permitiéndole alternar entre trabajos en inglés y proyectos vinculados a su origen francés. Esta evolución la ubicó entre las figuras destacadas de su generación.