La brutalidad del trato de los judíos en Auschwitz por parte de los guardias nazis se demuestra vívidamente, incluyendo palizas, apuñalamientos y tiroteos. Muchas de estas acciones resultan en muertes, y esto se muestra en una cinematografía en blanco y negro. También hay víctimas invisibles (pero escuchadas gritando) en una cámara de gas.
Escenas de boxeo en un campo de concentración, a veces sin guantes, resultan en la muerte sangrienta de los competidores, mostrándose un sufrimiento al punto en que en ocasiones el perdedor ruega ser ejecutado. Otras escenas de boxeo también muestran cortes, magulladuras y, a veces, nocauts.