La violencia sexual ocurre cuando una adolescente es obligada a prostituirse.
Ella trata de resistirse al sexo, como lo demuestra su reacción de terror y la breve visión del rostro de un hombre y de él agarrándose de sus rodillas.
Existe una fuerte amenaza sexualizada, ya que a varias niñas víctimas de trata se las rocía con agua y se les dice que se quiten las toallas que envuelven sus cuerpos.
No hay detalles fuertes de desnudez.
También hay una fuerte violencia con disparos que causan chorros de sangre, apuñalamientos, patadas que causan heridas sangrientas y un corte autoinfligido en la garganta, con vista de sangre en la cara, la garganta y las paredes circundantes.