La película contiene frecuentes escenas de terror cómico y sangriento en las que los zombis atacan a los humanos.
Se ve que los zombis tienen caras y bocas muy ensangrentadas, ya que parecen comer carne humana y manipular extremidades e intestinos.
Cuando los humanos luchan contra los zombies, hay múltiples grandes chorros de sangre cuando reciben disparos en sus cabezas y cuerpos.
De vez en cuando hay un uso cómico de elementos cotidianos, como paraguas y antorchas, para golpear a los zombies en el cuerpo o la cabeza, lo que da como resultado imágenes sangrientas de los elementos que sobresalen de los zombies.