La violencia que no ves es la parte más aterradora de este documental. Las muchas conmociones cerebrales que no se tratan, no se denuncian y los muchos golpes subconcusivos que cada una de ellas afecta fundamentalmente a los cerebros de los atletas es un problema grave en este país. Hay padres, entrenadores, entrenadores y jugadores que levantan una barrera voluntaria de negación propia, que niegan la propiedad de lesiones que podrían tener efectos que alteren la vida de los atletas jóvenes. ¿Cómo practicamos deportes de contacto para mantenerlos libres de violencia? ¿Debería jugar un jugador con antecedentes de conmoción cerebral diagnosticada o síntomas similares a una conmoción cerebral? No me gustaría ser padre de un atleta que dice: "Lamento que nunca seas el adulto que podrías haber sido si hubieras evitado los deportes de contacto". Mira detenidamente la violencia que ves aquí. Una visita obligada para los padres de los deportistas.