La escena mencionada en la sección "Violencia" ocurre de forma rápida e inesperada, y puede resultar inquietante para algunos espectadores.
Una niña es secuestrada por hombres contratados por los talibanes. Los soldados la encuentran unos minutos después. Tiene algunos cortes en la cara, pero por lo demás está a salvo.
Otra niña es secuestrada y obligada a usar un chaleco bomba en un café. Un niño ve a un hombre talibán abriendo un teléfono celular para activar el chaleco bomba de la niña. El niño choca con su bicicleta contra el hombre y le tira el teléfono de la mano. La gente en el café ayuda a la niña a quitarse el chaleco bomba y desactivarlo.
A lo largo de la película, existe una amenaza constante de posible violencia por parte de los talibanes.
Clasificación estadounidense sugerida: (fuerte) PG-13 o (suave) R