La película tiene algunas escenas intensas, pero todas terminan de manera cómica, excepto la escena final. El final es muy intenso y serio, sobre todo porque es muy inesperado y sorprendente. La cámara también tiembla, lo que hace que la intensa escena, incluido el final de la película, parezca más realista y peligrosa.
Un hombre con cáncer cae varias veces sobre su pierna herida.
Hay algunas discusiones intensas.
Se ve a un hombre con cáncer en agonía; sus medicamentos no están con él.
En general, la película es muy emotiva, especialmente los últimos quince minutos.