Contiene múltiples escenas de violencia, incluidos tiroteos y ataques con cuchillo. Los enfrentamientos son intensos y a menudo muestran sangre visible, lo que puede resultar angustioso para algunos espectadores. Aunque no hay sangre gráfica, el tono general y el impacto de la violencia pueden considerarse severos.
La película contiene varias escenas de tortura en las que aparece sangre visible. En una secuencia, un oficial de policía quema a un hombre con un cigarrillo, haciéndole gritar de dolor. Estos momentos pueden resultar inquietantes para algunos espectadores.