El tema de la película es intenso y emotivo. El impacto se ve reforzado por el hecho de que todo se basa en hechos históricos reales.
Los militares actúan de manera amenazante contra los civiles y los personajes principales de la película.
Imágenes inquietantes impregnan la película, en particular imágenes de cadáveres. En una escena prolongada, se ve un camino cubierto de cadáveres y los personajes deben moverlos para avanzar con los vehículos. En otro, una mujer se desliza en un charco de sangre y comienza a llorar histéricamente antes de ser asesinada. Los miembros amputados son recogidos y tirados en montones.
No recomendado para niños menores de 15 años. Sin embargo, esta es una historia real y una importante lección histórica sobre los horrores del siglo XX. Los padres/educadores pueden y deben ver esta película con adolescentes (mayores) y tratar de contextualizar los eventos.