A lo largo de la película se producen representaciones frecuentes de tabaquismo y consumo de alcohol, principalmente por parte de personajes masculinos adultos. El alcohol (whisky y brandy) a menudo se muestra como un mecanismo de afrontamiento del duelo y durante las discusiones sociales, con algunas escenas que muestran intoxicación visible y dificultad para hablar. También hay representaciones específicas de personajes fumando cigarrillos y marihuana (cannabis) en entornos sociales o "bohemios", particularmente durante secuencias que exploran el pasado de los personajes. El uso se retrata de manera realista dentro del contexto de los temas dramáticos y de misterio de la película.