Don Quijote es golpeado por unos galeotes a los que libera, cuando les pide que se presenten a Dulcinea. Lo llevan a una posada donde le curan las heridas.
También ataca y mata a varias ovejas con su lanza, creyendo que el rebaño es un ejército pagano.
Cuando Don Quijote ve un campo salpicado de molinos de viento, ataca a uno de ellos creyendo que son gigantes. Él es levantado en el aire y girado por el molino de viento, pero en esta versión no es arrojado al suelo. Un molinero impide que el molino de viento gire para que Don Quijote se desenganche de él. A esta escena, casi siempre interpretada para reír en otras versiones de la historia, se le da aquí una cualidad muy trágica.