Hay algunas escenas espeluznantes a lo largo de la película: graffitis que cobran vida, escenas oscuras, ciudades desoladas...
Hay una escena en la que un hombre con marionetas camina por una estación de metro desierta. Se comienza a planear una especie de melodía extraña y las marionetas comienzan a crecer hasta alcanzar un tamaño superior al natural.
Los monos voladores tienen un aspecto espantoso a pesar de que tienen caras de marionetas, al igual que la Bruja Malvada del Oeste, Evilene, y los trabajadores de su fábrica, quienes tienen caras de marionetas asquerosas. Pero no da más miedo que Los Muppets de Jim Henson.