La película puede ser emocionalmente intensa.
Algunas de estas escenas son emotivas.
Un hombre lanza un vaso contra una pared, lo que hace que su esposa salte.
Un padre arrastra a su hijo a su habitación, lo que provoca un berrinche.
Un niño cae al suelo con la cabeza sangrando.
Una ex pareja se pone en custodia para ver quién puede hacerse cargo de su hijo.
Un niño pequeño (de 3 a 6 años) tiene una rabieta y molesta deliberadamente a su padre desobedeciendolo y comiendo helado frente a él. Esta escena no es aterradora en sí, pero es simplemente difícil.