Son frecuentes las escenas de leve violencia deportiva en las que aparecen personajes que compiten en torneos de lucha profesional.
Los combates de lucha femenina incluyen lanzamientos, giros, agarres y agarres. El entrenamiento físico para estos partidos es agotador. Alguien está encerrado en un armario. Las niñas pelean en la escuela cuando las acosan, lo que le da al padre la idea de entrenarlas para ser luchadoras. Un luchador muy alto y musculoso desafía a un hombre más pequeño a luchar. El hombre alto pierde. Geeta y su padre luchan ferozmente.
Se producen representaciones moderadas de violencia sin detalles. Dichas representaciones de violencia tampoco se centran en la crueldad, el dolor o la tortura de ninguna manera.
La película contiene representaciones frecuentes de combates de lucha libre ambientados en un contexto deportivo, donde la hija del protagonista se enfrenta a sus oponentes y lucha con ellos utilizando técnicas como agarres, lanzamientos y golpes al cuerpo.