En una escena, le arrojan cuchillos al gato y, en otra, la amenazan con una pistola.
A lo largo de la película ocurren escenas de amenaza muy leve, cuando un gato y sus aliados intentan escapar de un villano y regresar a su casa.
Un personaje cae al canal y queda brevemente atrapado en un plástico, lo que hace que casi se ahogue y se sienta muy mal después.
Un perro es obligado a realizar un truco con la cuerda floja y tiene tristes recuerdos de la muerte de otro perro en el mismo acto.
Las escenas de amenaza dan como resultado resultados tranquilizadores.