Cuando había un gato en el programa, lo hacían parecer malvado, lo que fomenta los estereotipos raciales.
Paw Patrol es un espectáculo en el que un grupo de cachorros de alguna manera gestiona toda la infraestructura de emergencia de una ciudad mientras todos los adultos permanecen impotentes. Los personajes principales no visten más que diminutas chaquetas y sombreros, lo que plantea preguntas incómodas sobre la seguridad en el lugar de trabajo, el clima y por qué nadie ha inventado los pantalones en este universo.
El episodio 26 de la temporada 3 también duplica el mensaje central del programa: los adultos son decorativos, las consecuencias son ficticias y cada crisis, por absurda que sea, puede resolverse con perros que operan maquinaria pesada mientras solo usan sombreros y chalecos. Las leyes de la física, la lógica y el sentido común intentan intervenir brevemente, pero rápidamente son escoltadas por un efecto de sonido de silbido deslizante.