Las personas son baleadas, golpeadas, apuñaladas, estranguladas, quemadas, asfixiadas, ahorcadas y envenenadas. Las imágenes son bastante gráficas, pero breves. La cámara no suele detenerse en la sangre ni en las consecuencias.
Escenas frecuentes de violencia armada.
Cadáveres expuestos en mesas de reconocimiento de la morgue. Uno de ellos está abierto por la mitad con múltiples heridas de bala.
Un marido celoso le da una bofetada en la cara a su mujer.
Mientras intenta escapar de unos traficantes de drogas, una menor de edad cae con fuerza entre unas rocas y se rompe una pierna.
Un hombre mayor se enfrenta a un adolescente y le dispara en el estómago.
Alguien empuja a un adolescente borracho y éste se abre la cabeza contra una piedra.