Mucha violencia fuerte, especialmente para el Mago de Oz, que incluye posesión demoníaca, interrogatorios, palizas, engaños, tiroteos, secuestros, peleas a puñetazos, ataques de monstruos, separación, control mental, imágenes perturbadoras moderadas, acecho, miedo y más, aunque su suele presentarse con falta de detalle gráfico (sangre). No obstante, su presentación, a pesar de que se presenta como acción y fantasía, puede asustar o molestar fácilmente a los niños pequeños y a las personas más sensibles, aunque la mayoría de los niños mayores y los adolescentes probablemente se asustarán menos. Aún más que esto, es el impacto emocional. El tema y el peligro a veces dominan la violencia en la pantalla haciéndola parecer mucho más intensa de lo que realmente es. El dolor y las emociones que experimentan los personajes parecen muy realistas.