Jesús es azotado frente a la multitud que observa. Él grita de agonía. Luego se le muestra caminando de regreso hacia la multitud, con sangre por todo el cuerpo con una túnica roja y sangre goteando de su cabeza desde la corona de espinas.
Jesús es crucificado en sus muñecas. No se puede ver la sangre de su muñeca porque está cubierta por el crucificador. Se le muestra gritando después del primer golpe y agita las piernas de dolor. Cuando los soldados levantan el travesaño para colocarlo con cuerdas en esta parte más grande de la cruz, se lo ve gritando de dolor. Cuando los soldados le ponen el reposapiés y le crucifican los pies, él grita como si lo estuvieran apuñalando. Es una escena muy emotiva y algo gráfica.
Algunas escenas de violencia, pero cuando las hay, suele ser gráfica y sangrienta.
Algunas personas aparecen crucificadas, otras en sangre.
Algunos romanos son asesinados por los fanáticos liderados por Barrabás.