“El camino del antihéroe: de villano para ser antihéroe, de antihéroe solitario a héroe” Spoilers

Cada camino es diferente, considerando que cada inicio es diferente. Héroes como Superman o Batman, incluso Goku o Indiana Jones hasta James Bond, han tenido en su gran mayoría inicios trágicos, característico tal vez del inicio y razón de mucho héroes, pero también se ha considerado que pequeñas, leves, posiblemente mínimas alteraciones en estas historias también podrían haber dado origen a importantes villanos. El camino es incierto y cada situación cuenta. Por ejemplo, consideremos el caso de “Brightburn” (David Yarovesky, 2019) en el cual dadas ciertas circunstancias en el recibimiento de Kal-El, este se transforma en un ser siniestro en lugar del hijo de Kriptón o la sucesión de Batman en Flashpoint, el comic (no la película) que presenta una visión alternativa de Batman, en el cual la capucha del caballero oscuro es portada por Thomas, y no Bruce Wayne, quien se convirtió en Batman cuando un ladrón disparo y asesino a su hijo Bruce. Este es un Batman diferente sanguinario, más lúgubre y desconfiado, incluso ha llegado a matar, cruzando una línea que hoy día su hijo no está dispuesto atravesar.

En muchos casos el antihéroe nace así, quiero decir, así es presentado por la historia como ocurre por ejemplo con personajes como John Constantine o Deadpool, los cuales, dado su naturaleza suelen ser lobos solitarios que pueden o no tener compañía en sus historias. Aun así manifiestan una actitud arrogante, molesta y con un perverso sentido del humor, naturaleza que hoy en día se considera característica de esta clase de personajes. Por otra parte algunos personajes pueden presentar indicios similares pero su inicio es diferente. En este caso, implica que no nacen como antihéroes y su recorrido es mucho más amplio y profundo, pues conlleva una plena transformación o metamorfosis por parte del personaje en cierto momento de la historia. Por ejemplo, los casos de Vegeta, Kevin Levin o Seto Kaiba. Los tres tienen un comienzo similar: son villanos, aquellos que se hacen presentes con objetivos diferentes a los del protagonista, teniendo en cuenta que este último interfiere en sus planes. Sin embargo, tal vez sea Kevin quien desde un principio no se siente cómodo, y es en esa incomodidad que vemos a un personaje perturbado que busca constantemente conseguir una definición sobre su rol en esta historia. Después de ser villano, encuentran un momento en que enfrentan al mismo villano que el protagonista y allí redefinen su relación con el héroe, aceptando claro esta las diferencias preexistentes a su relación de cooperación. Tal vez la más emotiva e impresionante de estas sea la vista por Vegeta en la saga de Namek cuando en base a un monologo, un vegeta agonizante le explica el orgullo saiyayin, recurriendo a su propio orgullo como ejemplo.

Un párrafo aparte merece la tragedia de Jason Todd, el segundo en la línea sucesoria de los Robins de Batman, quien fue elegido de forma irracional por Bruce Wayne cuando Dick Grayson (el primer Robin) desestimo continuar bajo la sombra de Batman y se alejó de Gotham. Luego, Jason fue torturado y asesinado por el Guasón y revivido en el pozo de Lázaro perteneciente a Ra´s al Ghul, como un supuesto favor hacia Batman. El problema es que el pozo está hecho para rejuvenecer no revivir, puesto que quien revive lo hace de forma salvaje, perdiendo noción de quien es y por tanto actuando con violencia. Un año después, alguien esta asesinando criminales bajo el nombre de “Red Hood”, antiguo sobrenombre del Guasón en sus tiempos como mafioso. Con el tiempo, Bruce descubre que Red Hood es Jason y lo confronta, pero este termina secuestrando al Guasón intentando en vano que Bruce cruce una línea. Después de mucha agua bajo el puente, Jason adopto el nombre de Red Hood siendo parte del equipo de Batman, pero siguiendo lineamientos morales y éticos diferentes sobre cómo combatir el crimen.

En términos clásicos, el cine ha dado grandes personajes y sobre todo un estilo. Al igual que Jack Palance ha sido estigmatizado como el tipo de villano ideal, otros han sabido encarnar aquellos que no logran establecerse como héroes ni tampoco como villanos. Cary Grant es el clásico camaleón que bajo aquella mirada carismática, permitía interpretar dramas y comedias por igual, siendo un fiel y astuto ladrón en “To Catch a Thief” (Hitchcock, 1955) o en una comedia como “Historias de Filadelfia” (George Cukor, 1940), encarna al exmarido de una mujer que esta por casarse con un millonario. Pícaro y arrogante, muy provocador, de estilo elegante y preciso, invita un par de periodistas para enmarcar la boda y molestar a la novia con historias de su pasado. Aunque a simple vista parece un villano, su humor, su inocencia y su amor aun presente, demuestran segundas intenciones en el personaje de Grant.

Por otra parte, otro actor que ha encarnado héroes y antihéroes es Mel Gibson, siendo una versión más moderna de este estilo de personajes. Iniciando con el inacabable Mad Max, un héroe que es inevitablemente una nueva versión de héroe, un héroe diferente, un antihéroe que hace lo que debe para sobrevivir en un territorio cada vez más salvaje. En otras películas desde “El complot” (Richard Donner, 1997), en la cual es un sujeto que intenta proteger a una persona de una sociedad secreta que primero asesino a su padre. Aquí, Gibson es protector pero también esconde graves secretos que le impiden vivir una vida saludable y feliz, consolidando una profunda obsesión por la protagonista. Por otra parte, un clásico de los 80´s nos presenta a Riggs, un excelente policía que tiene constante la intención de suicidarse después del fallecimiento de su esposa. Un sujeto boina verde con expertas capacidades para disparar desde largas distancias.

Creo tal vez dos de los más legendarios que puedan incluirse sean los casos de Steve McQueen y Clint Eastwood. En el primer caso, un actor con una mirada de acero, con el carácter y la personalidad para dar cuenta de un tipo duro, pero negociador, astuto. Tal como parece, uno de los papeles más reconocidos fue visto en Erase una vez en Hollywood, de Quentin Tarantino, bajo la premisa de aquel papel que Rick Dalton se arrepiente haber perdido. Un rebelde que busca escapar de un centro para prisioneros de guerra. Además, es clave considerar su papel como compañero de Yul Brynner en “Los siete magníficos”, Kid el enorme jugador de póker en “The Cincinnati Kid” y “Papillon”, un ladrón de joyas que fue engañado y puesto en prisión, pero busca ser libre con todas sus fuerzas.

Como párrafo final, el antihéroe por excelencia: Clint Eastwood. El hombre del oeste, el eterno director que ha buscado papeles para moldear su carrera como pistolero del viejo oeste crepuscular. La lista comienza con el hombre sin nombre de la trilogía del dólar, el icónico Harry el sucio o el sin ley, además del magnífico viejo vaquero que busca justicia en “Los imperdonables” (Clint Eastwood, 1992). Sus características papeles de hombre duro, también dan cuenta de la culpa y el arrepentimiento, del pasado que regreso como en “El jinete pálido”, o la problemático de cruzar cierto límite como ocurre con el policial del personaje homónimo de 1971.

El antihéroe, a pesar de su novedosa popularidad, proviene de un estilo mucho más antiguo. Desde pleno cine clásico, en la edad de oro de Hollywood, se da cuenta de un estilo que ciertos actores como Grant, Burt Lancaster o Kirk Douglas interpretaron con solvencia y calidad, siguiendo posteriormente en las décadas de los 60 ´s y 70´s, con actores como Al Pacino o Robert De Niro, Sean Connery, Michael Caine, y por supuesto Dustin Hoffman y Jack Nicholson, entre otros. El antihéroe como proyecto y reflejo de un personaje que contiene muchas capas seguirá existiendo y mejorando, evolucionando constante.

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