Era de las que creía que las películas románticas son todas iguales, hasta que vi por primera vez Los Puentes de Madison.
Una película de 1995 ambientada en los 60 en un pueblo de Iowa, donde Francesca (Meryl Streep) ama de casa, dedicada a su familia transcurre sus días, ella una mujer que ve pasar sus días a través de su marido y sus hijos, un día inesperado ve por su ventana una camioneta acercarse cuando sola se encontraba, ya que su familia estaba en una feria en un pueblo cercano, sin saber que ese hombre que se bajaría marcaria y cambiaria su vida por completo.
Él Richard (Clint Eastwood) un fotógrafo de mundo solo se dirigía al lugar a tomar fotos de un puente, del Puente de Madison, se acercó a la propiedad solo para ubicar el puente, tampoco sabría que la pasión y el amor de esa persona que le indicaría su camino seria la felicidad de su alma.
Al verlo se siente el nerviosismo de una mujer de pueblo que habla con un forastero que le transmite con solo una mirada esa tranquilidad que ella necesitaba sin darse cuenta.
Esa tarde ella se ofrece a acompañarlo al puente, tiene esa necesidad de salir de la rutina y de la emoción que le provoca estar en esa situación, luego lo invita a cenar para poder conocer más de sus aventuras por el mundo.
Ella se siente cómoda hablando ante un desconociendo de su vida y sus sentimientos por su familia.
Al día siguiente el pasa nuevamente para que ella lo acompañe ya que también disfruta de la compañía y de las charlas con ella. Así pasan el fin de semana hablando y compartiendo paisajes, hasta que ambos se dan cuenta que sienten una necesidad de estar juntos, algo que ninguno de los dos puede explicar. él le propone que se vayan juntos, ella no puede con la culpa de dejar a su familia, por un hombre que solo conoció un fin de semana, pero a la vez que el corazón ama, pero decide quedarse y transcurrir sus días con su familia.
Su última mirada es solo una lagrima al corazón sabiendo que nunca más se verían.
Él nunca tuvo un amor como el de ella en tan pocos días, dedicándole cada foto a ella y ella transcurrió sus días recordando cada momento con él.
Mi reseña de la película es corta porque no tiene desperdicio que no la vean Uds. mismos y sientan lo que ellos transmiten.
Esta película me hizo dar cuenta que el amor verdadero el más puro, no es más que el amor que transmite el alma, a través de una mirada, de un gesto, o simplemente de un silencio.
No es una película que transmite traición sino más bien una película que hace replantearte que la vida es una sola, que la vida hay que vivirla aunque sea unos momentos que viviran para el resto de la vida.
Francesca jamas penso ni quiso engañar a su familia ni él que ella este en esa situacion, simplemente el destino los cruzo para que ambos experimentaran una vez en su vida el AMOR DEL ALMA…



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