No hay un acuerdo general respecto a Cuckoo, el segundo largometraje del director alemán Tilman Singer. Hay quienes valoran su carácter atrevido y experimental y quienes ven en su propuesta una narración original pero ineficaz. Están los que se incomodan ante una película que abraza el ridículo y quienes encuentran en lo que escapa de la norma un valor extra. Lo interesante del film es que habilita estas dos posturas y se hace cargo de la ambigüedad desde el plano narrativo. Hay momentos altos, en términos estilísticos y visuales, y otros donde nos permitimos disfrutar la desprolijidad y la desmesura de los personajes y sus historias.
El afiche promocional nos muestra la cara de Hunter Schafer en un primerísimo primer plano, mirando algo que la aterra fuera de campo. La elección es más que pertinente porque si hay algo difícil de determinar en Cuckoo es qué es lo que genera miedo. Además, Schafer interpretando a Gretchen la pasa mal, su cuerpo será el que sufra toda la violencia que el film propone. El horror es corporal, ocurre dentro y fuera del cuerpo femenino.

La película parte de una premisa que obsesiona a Singer en relación a una especie de pájaro llamada cuckoo cuyo comportamiento linda lo abominable, desde una perspectiva humana. Cucu, esa sería la traducción más pertinente, es el único pájaro que no empolla a sus crías sino que utiliza a otras aves para que se encarguen de las tareas de incubación y alimentación. Las hembras elegidas proceden a empollar el huevo y criar al polluelo como si fuera suyo, ignorando su verdadero origen, incluso después de que este haya expulsado del nido a todos los demás huevos o crías “legítimas”, matándolas. La naturaleza nos entrega una muy digna película de terror donde la mala madre y el sustituto se convierten en el eje de reflexión del miedo.
El origen alemán de Singer será determinante para la realización del film. No solo es el lugar donde ocurre la historia, en un complejo hotelero de los Alpes Bávaros, sino que la monstruosidad se elabora desde una presencia clave de la cultura alemana: el cucu está en todos los relojes de las casas marcando el paso del tiempo con su sonido escalofriante y repetitivo. Este elemento será utilizado de manera directa mediante la repetición de secuencias, de manera cíclica, y la presencia del sonido del animal como algo capaz de perturbar la comprensión de los sujetos que lo escuchan.
El inicio de cuckoo es difícil de entender, sólo en el último tercio del film comprenderemos el por qué de esas imágenes. Singer registra el interior de una casa de familia donde una pareja discute. No los vemos directamente, sólo observamos la proyección de sus sombras en el papel tapiz de la escalera. La profundidad de campo empleada nos habilita la observación en simultáneo de dos situaciones. A la discusión, se le suma una joven en su cama que comienza a contorsionarse de manera anormal. Su cuerpo convulsiona y sus orejas se mueven de una forma no humana. Sin aviso, escapa corriendo del hogar para adentrarse en la profundidad del bosque.
La llegada de la familia a Alemania genera emoción en Herr König (Dan Stevens), el dueño del complejo hotelero. Gretchen deberá pasar una temporada junto a su padre biológico (Marton Csokas) y su madrastra Beth (Jessica Henwick), quienes se encargarán de realizar los planos para la ampliación del complejo. También estará con ellos su hermana Alma (Mila Lieu), una niña incapaz de hablar. La incomodidad y angustia que siente Gretchen se deben a la reciente muerte de su madre, lo que la obliga a abandonar su hogar en Estados Unidos para vivir con su padre y su nueva familia.

Singer no se demora en demostrarnos que algo extraño ocurre en ese entorno natural. Los sonidos chirriantes, el modo en que los árboles se mecen, el peligro que espera en la oscuridad, la mujer errática que vomita en el lobby del hotel. La coronación del horror es la escena en la que Gretchen recorre las calles boscosas en bicicleta. La amenaza que representa la naturaleza y la oscuridad se materializa cuando junto a su sombra se proyecta una mano femenina que intenta agarrarla. Acabamos de presenciar el primer encuentro de Gretchen con la mujer pájaro, una figura de clara herencia De Palmiana vestida como la protagonista de Dressed to Kill (1980) y con una voz y unos ojos rojos que sólo pueden leerse como amenaza. Desde este contacto inicial hasta el final, el gran miedo de Gretchen será ser atrapada por esa extraña mujer que no deja de buscarla y de generar situaciones en las que el cuerpo de Gretchen sufre por su irá, deteriorándose cada vez más.
Lejos de esconder al monstruo, Singer lo revela inmediatamente. El mismo lo indica en una entrevista realizada para Variety, donde expone que para él era más importante contar con su presencia de manera temprana que alimentar el misterio. Si bien esto vuelve a la propuesta más interesante, también revela uno de los problemas del film asociado a la construcción narrativa. La elaboración del misterio del film, de aquellos que vemos pero que no podemos comprender se revela hacia el final de manera abrupta, dejando la responsabilidad de su explicación detallada a cargo de uno de los personajes protagónicos. A pesar de incurrir en el uso de este recurso que opera negativamente en nuestra experiencia de la película, la complejidad de la premisa que Singer desarrolla puede permitir una explicación directa y sencilla para que el espectador pueda comprender el devenir de la historia.

El hotel y las casas que habitan los personajes se ven inmersos en lo natural, rodeados de árboles o absorbidos por la oscuridad. En este sentido, la presencia humana se lee como amenaza, como interrupción, como alteración del orden. El accionar de los hombres influye en el ciclo de la naturaleza, dando como resultado una construcción del espacio que se manifiesta como venganza. Herr König, hacia el final del film, deja en claro la necesidad de restaurar un equilibrio perdido por medio del accionar humano, a pesar de ser uno de los responsables de su puesta en crisis.
Esta idea, naturaleza versus civilización, emparenta en muchos aspectos a Cuckoo con Twin Peaks de David Lynch, que aparece como un fantasma que sobrevuela constantemente la historia. En términos visuales y temáticos, Singer construye al bosque como un espacio de peligro y amenaza para las mujeres, como el lugar de la irracionalidad y la locura. En términos del registro actoral, a excepción de Hunter Schafer cuya interpretación es medida y limitada por la angustia existencial que carga, y su familia que vive en estado de preocupación por los ataques de epilepsia de Alma, los habitantes del lugar siempre están al borde de la exageración y la desmesura. Esto profundiza la sensación de extrañeza, convirtiéndose en uno de los puntos más altos del film. Todos se manejan, en un principio, en un terreno de excesiva bondad y empatía. Luego, el exceso se convierte en amenaza. Todos los personajes están fuera de eje, corridos de la norma y al borde de la crisis.
Las influencias del entorno en los personajes se manifiestan por medio de la introducción de dos recursos que Singer desarrolla magistralmente. En primer lugar, la aparición de ese sonido chirriante y amenazante hace que los personajes experimenten una sensación de incomodidad, cercana a la hipnósis, que los encanta y confunde como si del canto de una sirena se tratara. Esto es acompañado por la repetición de pequeños diálogos y secuencias que se presentan como un bucle del que los personajes no pueden salir, a menos que el sonido cese o logren bloquear su capacidad de escucha. Dato: El vínculo entre Gretchen y la música será determinante para cuando deba enfrentar al monstruo al final del film. Por otro lado, Singer introduce en diferentes momentos del film planos detalle del cuello de la mujer pájaro, su respiración agitada y el palpitar la revelan como algo que no es humano. Desarmar la idea de naturaleza apacible descubriendo su aspecto monstruoso será una constante visual y temática en todo el film.

Para Singer el misterio siempre implica una respuesta que nunca es agradable o positiva. Si intentaramos responder a la pregunta ¿Qué ocurre en cuckoo? atentaríamos contra la propuesta desquiciada de la cual se parte. Lo que sí puede decirse es que su base argumental y su resolución están en el corazón de ese pajarito que no duda en destruir la vida de otras especies con tal de asegurar la continuidad de la suya. Como señalamos al principio las claves del film están en la maternidad, las crías y los sustitutos, y son exploradas en múltiples niveles. Gretchen pierde a su madre y debe amoldarse a una familia sustituta y a un hogar sustituto del que, constantemente, parece ser expulsada en beneficio de las otras crías.
Cuckoo es una película que se atreve a generar risa con tal de generar miedo. La incomodidad y el ridículo son abrazados por Singer dando como resultado un film extraño y novedoso que es capaz de habilitar un abanico de críticas y opiniones contradictorias, pero incapaz de generar indiferencia.
La variedad de críticas que se pueden encontrar sobre Cuckoo ponen en evidencia ese estado de contradicción y desmesura que se elabora a lo largo del film. El límite sobre el que Singer se mueve es fino y peligroso, lo que permite que la película pueda ser leída como descabellada y ridícula o como original y de culto. Una vez que se acepta la extravagancia del concepto y de su desarrollo, nos damos el permiso de dejarnos llevar por una historia que, a pesar de tener vacíos en su narración, se atreve a adentrarse en terrenos pantanosos saliendo (casi) ilesa de la experiencia.



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